

Una investigación arqueológica reveló la existencia de una compleja red de ciudades antiguas en la Amazonía, que habrían estado habitadas por miles de personas hace más de 2500 años, las cuales desarrollaron formas sofisticadas de organización urbana, entre otros aspectos.
Los hallazgos emergieron gracias a la tecnología de escaneo LIDAR, donde los expertos indican que las estructuras encontradas incluyen canales de riego, caminos elevados, calzadas interconectadas y plataformas ceremoniales.
Todo esto sugiere que se trataba de sociedades complejas con conocimiento profundo de ingeniería y adaptación al entorno selvático, lo que ha sido calificado como “tecnología avanzada para su tiempo”.
Las ciudades antiguas del Amazonas y su historia
Las civilizaciones responsables de estos asentamientos, como la cultura Casarabe, demostraron una gestión del agua muy avanzada mediante sistemas de riego y caminos elevados que les permitían cultivar en terrenos inundables. Algunos asentamientos ocupaban áreas de hasta 500 hectáreas y estaban habitados por miles de personas, según los investigadores.
Las ciudades descubiertas presentan un patrón urbanístico ordenado, con calles rectas, canales de drenaje, montículos elevados y plazas. Muchas de estas construcciones estaban alineadas astronómicamente, lo que también refleja un conocimiento sofisticado del entorno natural y del cielo, demostrando que los antiguos habitantes no solo sobrevivían, sino que lograban prosperar en la selva.

¿Qué tecnología reveló las ciudades ocultas de la Amazonía?
Los datos obtenidos con LIDAR confirmaron lo que algunas crónicas coloniales ya mencionaban: que existían pueblos organizados y densamente poblados en la región amazónica. Ahora, con evidencia concreta, los arqueólogos plantean una nueva narrativa sobre la historia de la Amazonía, donde florecieron culturas complejas mucho antes del contacto europeo.
El descubrimiento fue posible gracias al uso del LIDAR (Light Detection and Ranging), una tecnología de escaneo láser aéreo que permite “ver” a través de la vegetación densa y revelar estructuras ocultas en el suelo. Esta técnica revolucionó la arqueología en entornos selváticos y permitió detectar ciudades completas bajo la espesura del bosque.










