

Colombia ha realizado un avance significativo en el fortalecimiento de su capacidad marítima mediante la incorporación del patrullero oceánico ARC 24 de Julio, una embarcación de última tecnología que representa un hito para la Armada y la industria naval del país.
La embarcación, desarrollada por el astillero estatal Cotecmar en Cartagena, fue presentada oficialmente este año y tiene como objetivo ampliar el rango de operaciones en el Caribe y el Pacífico.
Se trata del cuarto OPV de la institución, siendo este el primero completamente diseñado y construido en Colombia, según destacan fuentes especializadas.
Características y tecnología del nuevo patrullero oceánico
El ARC 24 de Julio se distingue por su notable capacidad de operar en diversas misiones, lo que lo convierte en una de las plataformas más avanzadas de la región. Entre sus características más relevantes se encuentran sistemas de navegación y vigilancia de largo alcance, así como sensores de última generación y equipos diseñados para funcionar durante extensos periodos sin necesidad de apoyo logístico.
La nave presenta una eslora de 93 metros, un desplazamiento aproximado de 2665 toneladas y una autonomía que le permite operar hasta 40 días continuos. Esto le otorga la capacidad de cubrir amplias áreas marítimas en misiones de patrullaje, control de tráfico, protección ambiental y lucha contra el crimen transnacional. Además, está equipada para llevar a cabo operaciones de búsqueda y rescate, evacuaciones y apoyo humanitario en situaciones de desastres naturales.

¿Cuándo comenzará a operar el nuevo OPV colombiano?
Según la información oficial divulgada por fuentes militares y medios especializados, el patrullero se encuentra en la fase final de integración y pruebas. La Armada Nacional prevé que el ARC 24 de Julio inicie operaciones en 2026, una vez que se hayan completado los procesos de certificación, alistamiento y entrenamiento de su tripulación.
Con su incorporación, Colombia no solo añade una nueva embarcación moderna a su flota, sino que también refuerza su capacidad para fabricar buques de alta complejidad en el país. Este avance potencia la industria naval nacional y abre la posibilidad de nuevos desarrollos estratégicos.









