

Un país de la región avanza en una iniciativa sin precedentes para impulsar la reforestación en América del Sur, con una meta que apunta a cifras históricas en materia ambiental. La propuesta de Perú contempla una plantación masiva que involucra tanto al Estado como a comunidades locales.
El plan es sembrar millones de árboles en un corto periodo, en lo que se perfila como una acción decisiva para recuperar ecosistemas estratégicos y fortalecer la protección del patrimonio natural.
Un plan ambiental para recuperar ecosistemas clave
La estrategia contempla la siembra de 2,5 millones de árboles durante el primer semestre de 2026, en una intervención que ha sido planteada como una ofensiva ecológica de gran escala. El objetivo es restaurar áreas afectadas por el cambio climático y la presión ambiental.

El foco principal estará en el Santuario Histórico de Machu Picchu, donde la degradación del entorno ha generado la necesidad de acciones urgentes. La iniciativa denominada “un millón de árboles” busca articular esfuerzos institucionales y ciudadanos en torno a este propósito.
Participación comunitaria y especies nativas
El proyecto prioriza el uso de especies propias de la región andina, seleccionadas por su capacidad para estabilizar suelos y mejorar la retención de agua. Estas características son clave para fortalecer la resiliencia del ecosistema.
Además, la ejecución cuenta con respaldo técnico de entidades ambientales y la participación activa de comunidades locales. La estrategia también incluye el desarrollo de viveros y la ampliación de capacidades productivas, consolidando una visión a largo plazo para la restauración ambiental en uno de los territorios más emblemáticos del continente.











