

En Colombia, conducir bajo los efectos del alcohol o de sustancias psicoactivas puede generar sanciones que van mucho más allá de una multa. La legislación establece diferentes períodos de suspensión de la licencia de conducción e incluso contempla su cancelación, dependiendo del grado de alcoholemia y de si el conductor es reincidente. Estas medidas están contempladas en el Código Nacional de Tránsito y en la Ley 1696 de 2013.
La sanción no es igual para todos los conductores ya que la normativa establece diferentes consecuencias según el nivel de alcohol detectado en la sangre y la cantidad de veces que la persona haya sido sancionada anteriormente por conducir bajo el influjo del alcohol. En los casos más graves, la licencia puede quedar cancelada definitivamente.
Qué pasa si una persona conduce con alcohol por primera vez
La Ley 1696 de 2013 establece sanciones específicas incluso cuando se trata de la primera vez que un conductor es sorprendido bajo los efectos del alcohol. El castigo depende del grado de alcoholemia determinado mediante la prueba correspondiente.
Para el grado cero de alcoholemia, que comprende entre 20 y 39 miligramos de etanol por cada 100 mililitros de sangre, la primera sanción contempla la suspensión de la licencia durante un año, además de una multa, acciones comunitarias y la inmovilización del vehículo durante un día hábil.
Si se trata del primer grado de embriaguez, entre 40 y 99 miligramos de etanol por cada 100 mililitros de sangre, la primera vez la suspensión aumenta a tres años. También se contemplan una multa, 30 horas de acciones comunitarias y la inmovilización del vehículo durante tres días hábiles.
La sanción es todavía más severa en los grados superiores. Para el segundo grado de embriaguez, entre 100 y 149 miligramos, la primera vez implica cinco años de suspensión. En el tercer grado, desde 150 miligramos en adelante, la licencia puede ser suspendida durante 10 años, además de las demás sanciones previstas.
En qué casos la licencia puede ser cancelada definitivamente
La legislación colombiana también contempla la cancelación de la licencia, una medida mucho más grave que una suspensión temporal. En determinados niveles de alcoholemia, la cancelación puede producirse cuando existe reincidencia.
Entre los principales supuestos se encuentran:
- Ser sancionado por tercera vez por conducir en primer grado de embriaguez, lo que puede llevar a la cancelación de la licencia.
- Ser sancionado por tercera vez por conducir en segundo grado de embriaguez, supuesto en el que también puede cancelarse la licencia.
- Ser sancionado por segunda vez por conducir en tercer grado de embriaguez, caso en el que la licencia puede ser cancelada.
- Negarse a realizar las pruebas para determinar el grado de alcoholemia o darse a la fuga, conducta que puede generar la cancelación de la licencia desde la primera vez.
En estos casos, la autoridad de tránsito puede imponer la cancelación de la licencia de conducción, de acuerdo con las sanciones establecidas en la Ley 1696 de 2013.

Cuándo pueden retirar la licencia desde la primera infracción
Existe además un supuesto especialmente severo: si un conductor es requerido por las autoridades para realizar las pruebas destinadas a determinar su estado de embriaguez y se niega a practicarlas o se da a la fuga, la legislación establece la cancelación de la licencia de conducción.
En ese caso, además de la cancelación, se contempla una multa de 1.440 salarios mínimos diarios legales vigentes y la inmovilización del vehículo durante 20 días hábiles.
La normativa también establece que, cuando se ordena la suspensión o cancelación de la licencia, el conductor debe entregar el documento a la autoridad de tránsito y queda expresamente prohibido conducir durante el período correspondiente.
Por eso, en Colombia conducir después de consumir alcohol puede tener consecuencias muy diferentes según el resultado de la prueba y los antecedentes del conductor: desde un año de suspensión para determinados casos de alcoholemia hasta la cancelación de la licencia en las situaciones más graves o cuando existe reincidencia.








