
Hace tres años, a la salida de la pandemia, el sector turístico reunió en Riad a más de 50 ministros y 120 líderes de la industria y asombró al mundo con números que mostraban a una industria que exhibía una recuperación que desafíaba toda lógica. Ahora el debate se muda al Mediterráneo: este miércoles 7 de octubre arranca en La Valeta, Malta, la 26ª Cumbre Global del WTTC, que se extiende hasta el viernes 9.
El encuentro llega con cifras de peso: más de 200 CEOs y altos ejecutivos y más de 1000 delegados de más de 100 países participarán de la cita, que el WTTC organiza con el gobierno maltés. La icónica isla ganó la sede entre 21 destinos interesados y sucede a Roma, anfitriona en 2025.
El World Travel & Tourism Council (WTTC por sus siglas en inglés) representa al sector privado del turismo y su cumbre anual funciona como el principal foro de CEOs del rubro. La edición 2026 lleva el lema FUTU[RE]SET (shaping the future of travel & tourism) y propone repensar el negocio frente a la IA y la geopolítica, con un viajero de expectativas nuevas.
El programa reúne a más de 100 ponentes. Los ex primeros ministros Justin Trudeau y José María Aznar encabezan la lista política, junto con Nick Adams, enviado presidencial de Estados Unidos para el turismo. También hablarán comisarios europeos y ministros de España, Italia, Grecia, India, Egipto y Sudáfrica.
En el plano empresarial, Hilton, IHG, Four Seasons, MSC, Trip.com y Marriott envían a sus líderes. Además, serán de la partida gigantes tecnológicos y financieros como Microsoft, Google, Visa y American Express Travel, una señal del peso que ganaron la inteligencia artificial y los pagos en el negocio.

Arabia Saudita, sede de aquel encuentro de 2023, mantiene presencia: Diriyah Company, el Fondo de Desarrollo Turístico y NEOM figuran entre los asistentes. Mientras tanto, el WTTC proyecta que Medio Oriente sea la única región con retroceso en 2026, con una caída de 14,5% en su aporte al PBI por los conflictos regionales.
Los números globales explican la magnitud de la cita. Según el WTTC, el sector aportará u$s 12 billones al PBI mundial en 2026, el 9,9% de la economía, y sostendrá unos 376 millones de empleos.
La agenda baja esos números a problemas concretos. Los paneles abordarán identidad digital, IA, resiliencia ante crisis y gestión responsable de destinos, además de una sesión sobre la próxima inversión de un billón de dólares. La cumbre también lanzará el Movimiento Juvenil e impulsa Together in Travel, que busca reunir a un millón de pymes.

La apertura estará a cargo del primer ministro maltés, Robert Abela, y del ministro de Turismo, Jo Etienne Abela, junto con Gloria Guevara, quien hoy conduce el organismo que en 2023 lideraba Julia Simpson. La cumbre cierra el viernes con el anuncio de la sede 2027.
Qué significa para la Argentina: los números del turismo
La Argentina llega a la conversación global con un sector grande y un desequilibrio externo. Para 2025, el WTTC proyectó que el turismo aportaría casi u$s 39.000 millones, el 6% del PBI. En 2024, el último número disponible, el sector generó 956.000 empleos, 7% de la fuerza laboral.
El gasto turístico muestra el peso del mercado interno. En 2024, el turismo doméstico explicó casi u$s 21.000 millones, 82,5% del total, frente a u$s 4400 millones del internacional, que representó 17,5%. Los viajes de ocio sumaron 72,9% del gasto, contra 27,1% de los viajes de negocios.

El otro lado de la ecuación es el déficit. Los datos efectivos de 2025 del INDEC muestran que el frente internacional se comportó peor que lo proyectado.
El gasto del turismo receptivo fue de u$s 3110 millones, frente a los u$s 4400 millones que el WTTC estimaba para 2024, y el de los argentinos en el exterior alcanzó los u$s 7164 millones, con un saldo negativo de u$s 4054 millones. Ingresaron 8,78 millones de visitantes no residentes, un 19,7% menos que en 2024, y el saldo negativo de turistas (6,6 millones) fue el más alto en una década.
Ese contraste dialoga con la agenda de Malta. Conectividad, inversión y gestión de destinos figuran entre las ocho prioridades estratégicas del WTTC y son las palancas con las que otros mercados compiten por viajeros. Para la Argentina, donde el mercado interno explica 82,5% del gasto, atraer demanda externa sigue siendo el desafío pendiente.
La presencia argentina en La Valeta resulta acotada. Valentín Díaz Gilligan, presidente de Visit Buenos Aires, figura entre los asistentes. Hasta el cierre de esta nota, las nóminas difundidas por el WTTC no incluían a funcionarios del gobierno nacional.
Un dato de color para graficar el exponencial crecimiento de la importancia de este evento: Buenos Aires lo recibió en abril de 2018: aquella vez hubo 1300 delegados de 50 países. Ocho años después, en Malta se congregará el doble de naciones que en aquella edición.














