La Cámara de Diputados de Francia aprobó ayer el proyecto de ley que reemplaza al derogado Contrato de Primer Empleo (CPE), con medidas para los jóvenes con dificultades para ingresar en el mercado laboral, en un intento por calmar los ánimos de la ciudadanía tras el rotundo rechazo a la primera iniciativa.
El nuevo proyecto, elaborado por el partido gobernante –UMF– luego de que el presidente Jacques Chirac se decidiera por derogar el CPE, obtuvo su aprobación a partir de 151 votos positivos. Además de los representantes oficiales, los legisladores del centroliberal UDF acompañaron la votación.
En contra votaron 93 legisladores de los distintos partidos de izquierda que habían reclamado la revocación pura y simple del cuestionado CPE.
Ahora, el Senado francés deberá tratar el proyecto de ley. Según se estimó, la Cámara alta podría comenzar ese examen a comienzos de mayo, cuando los legisladores vuelvan del receso parlamentario de Pascua.
El proyecto sobre “el acceso de los jóvenes a la vida activa en la empresa reemplazará en la ley de igualdad de oportunidades el artículo 8, que creaba el controvertido CPE.
Ese contrato, para menores de 26 años, permitía su despido sin causa durante los primeros dos años de contrato y había sido adoptado sin concertación en enero pasado por el primer ministro, Dominique de Villepin.
La iniciativa suscitó el rechazo rotundo de los sindicatos de trabajadores y estudiantes, así como de la mayoría de los franceses.
Luego de dos meses de manifestaciones, huelgas y el bloqueo de universidades e institutos, el presidente Chirac decidió el lunes derogar el CPE.
Las medidas propuestas en su reemplazo costarán al Estado francés 150 millones de euros este año y el doble en 2007, según se estimó.