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Los desalojos constituyen un fenómeno que ha cobrado mayor relevancia debido a la inflación persistente, el aumento en los precios de los alquileres y el estancamiento de los ingresos. Aunque este problema se presenta a nivel nacional, su repercusión varía según el estado y la ciudad, lo que se debe a la diversidad de normativas locales.
De acuerdo con datos oficiales del Gobierno de los Estados Unidos, los desalojos no son eventos aislados, sino que forman parte de un proceso legal recurrente. A pesar de que existen derechos y protecciones para los inquilinos, la falta de pago sigue siendo la principal causa que da inicio a acciones judiciales por parte de los propietarios, en un país donde la regulación del alquiler depende en gran medida de las leyes estatales.
¿Quiénes pueden ser desalojados por el Gobierno y cuáles son las causas de los desalojos masivos?
El proceso está regulado por leyes estatales, pero existen principios comunes en todo el país: el arrendador no puede desalojar por la fuerza, cambiar cerraduras ni retirar pertenencias sin una orden judicial.
En los Estados Unidos, el desalojo por falta de pago comienza con una notificación formal del propietario al inquilino, conocida como notice to pay or quit. Este aviso otorga un plazo —que varía según el estado— para saldar la deuda o abandonar la vivienda. Si el inquilino no cumple, el propietario puede iniciar una demanda ante un tribunal civil o de vivienda.
Según el Gobierno federal, cualquier expulsión debe ser autorizada por un juez y ejecutada por una autoridad competente. Estas garantías forman parte de las protecciones básicas reconocidas para los inquilinos en todo el territorio estadounidense.
Opciones de asistencia para el pago del alquiler y prevención del desalojo
El Gobierno de los Estados Unidos recuerda que existen programas estatales y locales de asistencia para el pago del alquiler, diseñados para hogares que atraviesan una situación de emergencia o dificultad económica extrema.
Entre las opciones disponibles, las autoridades indican que los inquilinos pueden llamar al 211, una línea gratuita de alcance nacional que conecta a las personas con servicios sociales locales, incluidos programas de asistencia para el pago de la renta.
Además, el HUD ofrece un buscador oficial para localizar programas estatales y municipales de ayuda al alquiler y orientación directa para quienes no logran encontrar una agencia cercana. En esos casos, el organismo habilita líneas telefónicas de atención al público, como el 1-800-569-4287, con atención en español y el 202-708-1455 para personas con problemas auditivos.