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En las últimas semanas, la aparición de conejos con extrañas formaciones en la cabeza volvió a llamar la atención en distintas regiones de Estados Unidos.

Las fotografías, que rápidamente comenzaron a circular en redes sociales, muestran animales con múltiples protuberancias que, a simple vista, parecen tentáculos o cuernos.

Aunque el fenómeno resulta impactante, los especialistas advierten que se trata de una enfermedad conocida que sigue generando preocupación entre residentes y científicos.

¿Por qué aparecen conejos con “tentáculos” en la cabeza?

El aspecto de estos animales está relacionado con el virus del papiloma de Shope, una enfermedad que provoca la aparición de tumores similares a verrugas en distintas partes del cuerpo, especialmente en la cabeza, el rostro y el cuello.

Cuando las lesiones crecen de forma descontrolada y se endurecen, pueden adquirir una apariencia alargada o ramificada que recuerda a pequeños cuernos o tentáculos, lo que explica el impacto que generan las fotografías difundidas en internet.

Aunque el aspecto resulte alarmante, los expertos aclaran que no se trata de tentáculos reales, sino de masas de tejido originadas por la infección viral.

Qué es el virus del papiloma de Shope y cómo afecta a los conejos

El virus del papiloma de Shope puede provocar la aparición de verrugas que, al crecer, adquieren una apariencia similar a cuernos o tentáculos.

El virus fue identificado hace varias décadas y afecta principalmente a conejos de cola de algodón, una de las especies silvestres más comunes de Norteamérica.

La infección provoca la formación de verrugas que, en algunos casos, permanecen pequeñas y desaparecen con el tiempo. Sin embargo, cuando el sistema inmunológico del animal no logra controlar el virus, esas lesiones pueden crecer considerablemente y dificultar funciones básicas como alimentarse o ver con normalidad.

Los especialistas señalan que la enfermedad suele propagarse mediante el contacto con insectos que actúan como vectores, especialmente durante los meses más cálidos, cuando aumenta la actividad de mosquitos y otros artrópodos.

¿Representan un peligro para las personas?

Una de las principales dudas que surgieron tras la difusión de las imágenes es si estos animales representan un riesgo para los seres humanos.

De acuerdo con los expertos, el virus está adaptado a los conejos y no existe evidencia de que provoque la misma enfermedad en las personas.

Sin embargo, recomiendan no manipular animales silvestres enfermos, evitar el contacto directo y dar aviso a las autoridades de fauna si se observa un ejemplar con lesiones importantes o un comportamiento fuera de lo habitual.