Argentina limitará nuevamente al mínimo indispensable los permisos de importación producto de la necesidad de dólares y una caída abrupta del superávit comercial en marzo.
En Uruguay la noticia no sorprendió a los empresarios que dan por descontado que habrá que "intensificar los esfuerzos" para lograr que las licencias de importación sufran el menor retraso posible. Ademas, los exportadores locales sostienen que será difícil determinar el impacto real de la medida, teniendo en cuenta que se trata de decisiones "discrecionales" que no respetan un patrón.
El secretario ejecutivo de la Cámara de Industriales Automotrices, Ramón Cattaneo, dijo a El Observador que es "impredecible" el impacto que tendrá la decisión. "Alguna cosa está entrando a Argentina, sobre todo de autopartistas de cuya cadena de insumos dependen las montadoras argentinas, y algún otro producto" como vehículos automotores, señaló. De todas formas, las ventas están sometidas al régimen de "uno a uno", que determina que por cada dólar importado por Argentina debe exportarse otro.
"Se compensa de distintas maneras, es una gestión que hace el importador en Argentina", agregó. Muchas veces la compensación se hace con bienes completamente diferentes al rubro de le importación realizada, como aceite de oliva o vinos, dijo Cattaneo.
Cattaneo dijo además que es probable que "alguna cosa que había logrado subsistir" en el comercio bilateral podría verse afectada. "La medida va a caer sobre un comercio que ya había mermado", acotó.
Las exportaciones a la vecina orilla en enero-abril registraron un descenso del 4% en el acumulado de 2013 respecto a igual período del año pasado. No obstante, el último dato de abril que divulgó ayer la Unión de Exportadores (UEU) mostró un crecimiento del 17% con ventas por US$ 45,8 millones, que fue explicado básicamente por un alza de la industria automotriz (+205,5%).