Finalmente, el “vehículo electrificado” que producirá Toyota en la Argentina bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) será una pick-up híbrida 100%, no enchufable, full HEV. Y la automotriz japonesa, además, planea la posibilidad de fabricar una versión SUV en base a esa misma plataforma.
Así está explicitado en la aprobación del ingreso al programa de estímulo -publicada este jueves en el Boletín Oficial- del proyecto de la empresa, que es una inversión que rozará los u$s 1300 millones para construir una planta exclusiva de camionetas electrificadas.
A ese desembolso, se agregarán otros u$s 400 millones destinados a renovar la Hilux, la pick-up que produce en su complejo de Zárate.
Se trata de, por monto, la mayor inversión en la historia de la industria automotriz argentina.
Hasta ahora, Toyota mantenía bajo hermetismo por qué tipo de tecnología de electrificación se había decidido para su proyecto de fabricación local. “Analizamos todas las opciones y adoptaremos la más adecuada al mercado local y las necesidades de nuestros clientes”, era la respuesta sistemática de sus ejecutivos cuando se los consultaba.
Con lo publicado en el Boletín Oficial, se confirma que será una full HEV, es decir, 100% híbrida y no enchufable, a diferencia -por ejemplo- de la Ranger que Ford producirá en Pacheco (híbrida enchufable).
“El proyecto consiste en la ampliación de la capacidad productiva instalada del proyecto preexistente no adherido al RIGI, mediante la construcción, instalación, puesta en funcionamiento y operación de una tercera planta de producción en la planta industrial de Zárate, provincia de Buenos Aires, destinada a la fabricación de un nuevo vehículo híbrido eléctrico no enchufable, que en su primera versión será tipo pick-up con posibilidad de hacer una versión SUV a futuro, contando en ambos casos con una tecnología de motorización cien por ciento (100%) híbrida (full HEV), que actualmente no cuenta con antecedentes de producción local”, dice la resolución, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo.
El RIGI de Toyota está aprobado bajo el sector Tecnología, la única colectora por la que el programa admite el ingreso de inversiones de automotrices: siempre deben ser para nuevas tecnologías de motorización. Es decir, vehículos híbridos o eléctricos.
En la resolución, también se precisa que la inversión tiene dos grandes títulos: u$s 1252,93 millones para la construcción de la planta y los fierros de la línea de montaje. De ese monto, u$s 19,5 millones se erogarán durante el primer año y u$s 147,75 millones en el segundo.
En tanto, del total, u$s 669,58 millones se destinarán al desarrollo de proveedores locales para obra y equipos in house. Es el 53% de la inversión, por encima del 20% que exige el RIGI en este requisito.
Para recibir los beneficios del régimen, Toyota creó una sociedad específica: Toyota Argentina Sociedad Dedicada (“TASA SD”). Es decir, una empresa diferente de la histórica TASA, como en la jerga interna sus ejecutivos se refieren a la filial local. Esto es para cumplir con una de las exigencias fundamentales del programa: la constitución de un “vehículo de propósito único” (VPU).
Ese VPU -que genera duplicaciones de facturación y, en consecuencia, costos impositivos- fue la luz roja que frenó a otras automotrices para aplicar al RIGI. “Lo que gano por entrar se lo termino pagando al gobernador en Ingresos Brutos por la facturación intercompany”, les ejemplificó el CEO de otra terminal a altos funcionarios de Economía.
Toyota es el mayor fabricante y exportador de vehículos de la Argentina. El año pasado, produjo 180.352 unidades, un 5,8% más que en 2024, según el anuario de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Apunta a alcanzar su récord histórico en 2026, con más de 183.000 unidades, de las cuales exporta el 80% a 22 mercados de América latina.
La empresa, mayor empleador del sector (más de 7500 empleados), aporta la mitad de las exportaciones de la industria automotriz y el 5% de las exportaciones totales de la Argentina.
En Zárate, planta inaugurada en 1997, hace la Hilux, su versión SUV, SW4, y, desde 2024, el utilitario Hiace, ensamblado bajo un régimen especial de importación de piezas para proyectos de baja escala.
El nuevo modelo híbrido será para exportación en cerca del 70% de su producción. Generará divisas por u$s 1280 millones anuales, informó a inicios de mes Caputo, cuando anuncio que el Comité RIGI había aprobado el proyecto.
Lo que aún es un secreto -que se anunciaría a fin de año- es de qué modelo se tratará. El mercado automotor espera desde hace años la versión híbrida de la Hilux, pick-up más vendida de la Argentina y en la mayoría de los más de 20 mercados de América latina a la que se exporta. De hecho, el año pasado, el diario japonés Nikkei publicó que se fabricaría ese modelo híbrido en la Argentina.
Sin embargo, en estos días, corre fuerte la versión de que sería una pick-up de dimensiones más grandes a la actual. Se habla de Tacoma, camioneta que produce en los Estados Unidos. Y cuya plataforma, también, tiene un SUV: la 4Runner.