La Comisión Federal de Electricidad (CFE) le apuesta al gas natural para incrementar la generación de energía en México de aquí a 2030, por encima de cualquier otra tecnología con cero emisiones, como la fotovoltaica o la eólica.
De acuerdo con el Plan de Sostenibilidad 2026-2030 de la empresa del Estado, la generación de energía con gas natural aumentará 72%, al cierre de la década, tomando 2025 como año base.
El plan se enfoca en el gas natural mientras la producción de este combustible en Pemex cae y la importación desde Estados Unidos aumenta.
De acuerdo con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, en 2015, México importó un promedio de 2,891 millones de pies cúbicos de gas natural desde ese país, para este año, entre agosto y septiembre el país marcó un máximo histórico de importaciones, al tocar un pico de 8,000 millones de pies cúbicos.
Esto representa un incremento aproximado de 176% entre el promedio de 2015 y el pico de importación de este año.
Stephan Mothe, investigador asociado de BNEF, advirtió en un foro realizado por Naturgy, que la dependencia de las importaciones de gas natural de México podría aumentar de 75% actual hasta 84% en 2030.
A esto se suma un reporte del Financial Times que apuntó a que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, habría solicitado al gobierno mexicano a incrementar las importaciones de gas natural, como parte de la estrategia de Washington para reducir el déficit comercial entre ambas naciones y avanzar en la revisión del Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC).
Para Gonzalo Monroy, director de la consultora GMEC, la estrategia de la CFE va en contra del concepto mismo de transición y de soberanía energética.
“Todo este cuento de la soberanía energética es exactamente eso, un cuento, porque sabemos que gran parte de este gas natural debido a la baja de producción de Pemex va a ser de importación. Creo que para absolutamente nadie que ha pasado de largo la ironía de que la soberanía energética está construida en el pilar del gas natural importado a Estados Unidos. Gas de fracking aparte”, aseguró el especialista Gonzalo Monroy.
Mientras tanto, la producción de gas natural de Pemex muestra una clara declinación: en 2015 la petrolera mexicana extrajo 6,401 millones de pies cúbicos diarios, mientras que el promedio para este año es de 4,200 millones de pies cúbicos, una caída de 34.3%.
El gas natural es responsable del 60% de la producción de electricidad dentro del país, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía, mientras el Gobierno Federal lleva dos sexenios afirmando que su apuesta central es la “soberanía energética”.
De acuerdo con la Secretaría de Energía (Sener) la transición energética es el cambio “ordenado y programado” de la generación de electricidad para migrar de fuentes convencionales hacia energías limpias y el uso del gas natural.
“Se busca que este modelo sea sostenible, con disminución en carbono e incluyente coadyuvando a realizar esta transición de manera eficaz, eficiente, justa e innovadora”, detalla la CFE en el plan.
Renovables a paso lento
El documento de la empresa que lidera Emilia Calleja señala además que la generación de energía a partir de fuentes con cero emisiones crecerá apenas 9% en el periodo de referencia y seguirá concentrada en hidroeléctricas y la central nuclear de Laguna Verde, en Veracruz.
Al cierre del 2025, la capacidad instalada cuenta con un 67.58% de centrales que queman combustibles fósiles y un 32.42% de energías con cero emisiones.
“Se contempla una adición de capacidad de generación bruta del 24.36% al Sistema Eléctrico Nacional para el año 2030. Esta adición de energía contempla la modificación de generación eléctrica convencional, proyectando un incremento del 9% en la generación de energías renovables. Este desarrollo asegura la soberanía energética y representa una reducción directa en el impacto a la calidad del aire”, señala el documento.
Monroy señala que con base en los postulados del Plan de Sostenibilidad de la CFE, será imposible que México alcance los objetivos planteados en la Conferencia de las Partes 30.
Uno de los objetivos que la CFE ya reconoció que no alcanzará es el de la generación de energías con cero emisiones, pues el objetivo se fijó en 35% para 2030.