

La Inteligencia Artificial a nivel mundial presiona la demanda de infraestructura digital, como los data centers y podría convertirse en una fuente relevante de inversión y crecimiento para los próximos años, teniendo a Querétaro como una de las estrellas regionales.
Sin embargo, este crecimiento no está libre de amenazas, pues hay dos factores que, si bien por el momento no representan un riesgo, en el futuro podrían ser un cuello de botella.
Se trata del agua y la energía.

De acuerdo con Arely Medina, investigadora del área de Estudios Económicos de Banamex, la materialización de este potencial estará estrechamente vinculada a las decisiones públicas en el ámbito de la generación, transmisión, distribución e interconexión de energía.
De acuerdo con datos de la Asociación Mexicana de Data Centers (Mexdc) en México operan data centers con una capacidad de 279 megawatts (MW) y se construyen aproximadamente 205 MW adicionales.
Pero el boom que viene para los siguientes años llevaría la capacidad total de los centros de datos en el país a 1.73 gigawatts en 2031, más de seis veces la capacidad instalada actual.
Si la capacidad futura se usa al 100% todo el año, los centros de datos demandarían 15.2 terawatts hora (TWh), a lo que se sumaría la electricidad que usan para la refrigeración, iluminación, baterías y otros factores, que añadiría prácticamente tres TWh al año, equivalente a cerca de 6% del consumo eléctrico final de México en 2025.
En este sentido, Arely Medina menciona que el problema no se concentra en la generación de energía, sino en que esa demanda se concentrará en regiones pequeñas.
Querétaro, el auge que podría convertirse en cuello de botella
Querétaro concentra prácticamente tres de cada cuatro megawatts de capacidad instalada de los centros de datos de todo el país y ya generó un efecto dominó positivo.
Vianey Macías, head of Market Research de Spot2.mx, dijo que el crecimiento de la demanda de centros de datos en Querétaro actualmente es sostenible, pues tiene energía y agua suficiente para sostener el desarrollo de infraestructura en el corto plazo, pero la pregunta es hasta qué punto será sostenible.
La demanda proyectada de centros de datos implica un crecimiento potencial de la escala del sistema eléctrico estatal.
La Mexdc estima que la capacidad de los centros de datos en Querétaro podría superar 1,300 MW hacia 2031, frente a alrededor de 200 MW instalados actualmente.
Arely Medina refiere que esa nueva carga equivale aproximadamente a 72% de la demanda máxima registrada por todo el estado en 2025.
“En otras palabras, la red tendría que incorporar en unos cuantos años una demanda equivalente a casi tres cuartas partes de lo que hogares, fábricas, comercios y servicios de Querétaro requieren actualmente en la hora de mayor consumo. Por ello, una expansión que parece manejable desde la perspectiva del sistema eléctrico nacional adquiere una magnitud considerable cuando se observa a escala regional”, dice la especialista de Banamex.
“¿Hasta qué punto se van a agotar estos dos factores determinantes? La realidad es que pueden ocurrir muchas cosas; la inversión seguramente va a seguir, va enfocada hacia eso, pero si no se da una certeza como los últimos 3 o 5 años, puede haber un un éxodo de los centros de datos”, advirtió la especialista de Spo2.mx.
Para Vianey Macías, el problema se extiende a la baja inversión nacional en transmisión y distribución de energía.
“Hay algunos mapas de infraestructura energética, de servicios de cables, de líneas de transmisión y nos vamos a México y nos ponemos a ver Estados Unidos y también los vemos a nivel Europa, pues vamos a ver la diferencia tan abismal que hay en cuestión de infraestructura energética. Entonces, a pesar de que tenemos ciudades muy grandes, la realidad es que se están saturando los servicios y que tiene que haber mucha más inversión en cuestión energética y en cuestión en cuestión de la infraestructura hídrica”, abundó.












