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El panorama internacional se encuentra en un punto crítico de tensión, con diferentes conflictos activos y relaciones diplomáticas deterioradas entre potencias mundiales.

Esta situación provocó un aumento sin precedentes en el gasto militar global, mientras expertos advierten sobre los riesgos de una posible Tercera Guerra Mundial.

Tercera Guerra Mundial: la advertencia de los expertos en un mundo cada vez más polarizado. Fuente: Grok.

El gasto militar mundial alcanza niveles sin precedentes

El último informe de SIPRI muestra que el gasto militar mundial alcanzó en 2025 un nuevo máximo histórico: USD 2,887 billones, con un incremento real del 2,9% frente al año anterior. Aunque el nivel total fue récord, la suba anual resultó menor que la registrada en 2024, por lo que conviene hablar de un “nivel sin precedentes” antes que de un “aumento sin precedentes”.

La carga militar global -el gasto militar como porcentaje del PIB mundial- se ubicó en el 2,5%, su nivel más alto desde 2009. En el extremo inferior, Haití se mantuvo entre los países con menor gasto militar relativo, con cerca del 0,1% de su PIB destinado a defensa. En niveles similares aparecen Mauricio, también en torno al 0,1%, e Irlanda, con aproximadamente el 0,2%.

Expertos señalan que este rearme generalizado está directamente vinculado con la inestabilidad del panorama internacional y las tensiones entre diversas naciones, lo que incrementa la posibilidad de una escalada de conflictos a nivel global.

Los cinco países que lideran la inversión militar como porcentaje de su PIB

El ranking de países que dedican un mayor porcentaje de su economía al gasto militar muestra dónde la presión de seguridad, los conflictos abiertos o las tensiones regionales pesan con más fuerza sobre las cuentas públicas.

Ucrania encabeza la lista: en 2025 destinó cerca del 40% de su PIB al gasto militar, con un desembolso estimado de USD 84.100 millones. La invasión rusa y la continuidad de la guerra obligaron al país a sostener una carga militar excepcional, muy por encima del resto de las naciones relevadas.

En segundo lugar aparece Argelia, con el 8,8% del PIB y un gasto de USD 25.400 millones. SIPRI destaca que el país fue, por amplio margen, el mayor inversor militar de África, en un contexto marcado por las tensiones históricas con Marruecos, especialmente por el conflicto en torno al Sahara Occidental.

Israel se ubicó tercero, con el 7,8% del PIB y un gasto de USD 48.300 millones. Aunque su desembolso cayó levemente frente a 2024, se mantuvo en niveles elevados por la guerra en Gaza, la confrontación con Irán y las operaciones militares en Líbano y Siria.

Rusia ocupó el cuarto lugar, con el 7,5% de su PIB y un gasto estimado de USD 190.000 millones. Según SIPRI, el desembolso ruso siguió aumentando en 2025, aunque al ritmo anual más bajo desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania en 2022.

Arabia Saudita completó el grupo principal, con una carga militar cercana al 6,5% del PIB y un gasto estimado de USD 83.200 millones. En niveles similares aparece Azerbaiyán, también en torno al 6,5%, seguido por Armenia, Omán, Kuwait y Jordania, todos por encima del umbral del 4% del PIB.

En contraste, varias economías desarrolladas mantienen una carga militar menor. Canadá destinó el 1,6% de su PIB al gasto militar, con USD 37.500 millones, mientras que Austria se mantuvo cerca del 1% del PIB, con un desembolso de unos USD 6.400 millones.

En el extremo inferior, Haití continúa entre los países con menor gasto militar relativo, en torno al 0,1% del PIB. Sin embargo, conviene no presentar ese dato como una explicación directa de la crisis de seguridad: el colapso del orden público en el país caribeño está más vinculado a la violencia de grupos armados, la debilidad institucional, la seguridad interna y la asistencia internacional que al presupuesto militar en sentido estricto.