La batalla entre Pepsi Cola y Coca-Cola –las dos empresas fabricantes de gaseosas más grandes del mundo– abrió un nuevo capítulo en Brasil. Pepsi acusó a su principal competidora de hacer publicidad engañosa, mediante un reclamo en el Conar, consejo que reglamenta las normas éticas de publicidad en el país.
Los reclamos se basan en los anuncios de los productos “Aquarius Lemon y “Orange , alegando que se trata de “preparados líquidos aromatizados y que por lo tanto no pueden ser comercializados como aguas saborizadas.
Los productos en discusión fueron lanzados al mercado en marzo de 2006 como “aguas con sabor suave , en las versiones limón y naranja, sin gas y cero calorías.
De esta manera, se los presentó bajo el concepto de “una forma placentera de mantener el cuerpo hidratado y apuntando a un target que incluye jóvenes de las clases A y B. Aquarius compite directamente con “H20H! , agua levemente gasificada de Pepsi, que fue blanco de reclamos por parte de la Asociación Brasilera de Agua Mineral (Abinam), que lo acusó de confundir al consumidor al adoptar el símbolo universal del agua para dar nombre a un refresco.
Aquarius Orange y Aquerius Lemon dieron la puntada inicial, insertándose primero en el mercado de San Pablo. A este lanzamiento le siguió la llegada de H2OH!, de Pepsi. Los tres productos hacen hincapié en el hecho de ser bebidas saludables, mercado que está creciendo a nivel mundial.
H2OH! comenzó con un 2% de las ventas del segmento diet y light en San Pablo y en sólo dos meses ya había logrado alcanzar el 11,2%. Aquarius Fresh fue el contraataque de Coca frente a la pérdida de un mercado que a sus antecesoras, Aquarius Lemon y Aquarius Orange se les escapó.