La diversidad de la oferta gastronómica gourmet de Rosario abruma, incluso, haciendo foco únicamente en las novedades que muestran sus esquinas. Basta pensar en lo que está por verse las próximas semanas: se espera la apertura de un restó moderno, minimalista y –por lo que hoy se ve– muy bien ambientado que ha dado en llamarse María Concetta (Laprida e Ituzaingo), mientras que el restaurante temático Medioevo duplicará su capacidad mudando sus épicos decorados a una antigua casona de Corrientes y Pellegrini. La lista de innovaciones sigue con los que ya inauguraron hace unos tres o cuatro meses, alcanzando las saludables exquisiteces de Verde que te quiero verde (en el Palace Garden, Corrientes y Córdoba), la equilibrada armonía asiática y mediterránea de GOA (Zeballos y Rodríguez) y la cocina fusión de Moro (Alvear y Jujuy); pero también vale mencionar la completa renovación de un clásico como La Ópera (Laprida y Mendoza) o las nuevas propuestas de pizza gourmet de Tyzio (Salta y Paraguay).

María Concetta es un espacio algo reducido pero bien proyectado, con la barra en el ingreso, el salón principal bordeando un jardín de invierno, y la intimidad de un sótano. Mucha luz y un marcado minimalismo, asentado sobre la calidez de un entablonado de madera, dan lugar a las mesas en las que se podrá recorrer una variada carta de cocina gourmet. No faltarán pescados, carnes de caza, pastas, ensaladas típicas y atípicas, y especialidades en postres. Dos adelantos del menú: ‘Estofado de cordero con cous-cous’ y ‘Fiocchetti de peras y queso azul en crema de cebollas’.

El otro reducto que tiene fecha inaugural en abril es Medioevo, que dejará atrás una trayectoria de tres años en el barrio de Pichincha. Aquí la novedad no será la propuesta, sino el lugar, que para un restaurante temático no es poco. Habrá más espacio para armas y blasones medievales bajo la luz de lámparas inspiradas en cascos de armaduras templarias. La carta, un dilatado manuscrito antiguo hilvanado con trazos góticos, abarcará varias especialidades agridulces, como la ‘Bondiola de cerdo en salsa de moras negras’, junto a clásicos como el ‘Cruzada en Tierra Santa’ (cordero al Sirah). También sobresalen las tablas de picadas acompañadas con buenos vinos o cerveza artesanal.

Aperturas recientes

Para quienes por placer o trabajo deambulan durante el día por el centro de Rosario, un placer pulcro y refinado es Verde que te quiero verde (VQV), emplazado en el primer piso del shopping Palace Garden. Abrió tres meses atrás proponiendo un original y sabroso remix de la cocina vegetariana con insumos naturales frescos y orgánicos. Bajo la experimentada dirección del chef Sebastián Nuñez, las recetas de VQV juegan con la polaridad de sabores, texturas y colores, abarcando platos entrañables como el ‘Risotto de naranjas con almendras’ o los ‘Ravioles de masa integral, rellenos de berenjena ahumada, combinados con un concassé de tomates frescos con salsa de soja y hierbas crocantes’. ¿Qué más? Aguas perfumadas, pan casero, postres que desafían la imaginación, y al otro lado de las mesas, un gran salón para eventos, y en la entrada, un pequeño almacén de sabores que, junto a delicias artesanales, puede jactarse de ser el único lugar de la ciudad donde pueden conseguirse los blends de Inés Berton.

Para cuando la noche cae, entre las nuevas propuestas se luce GOA Restaurante. Su ambientación es sobria, moderna y elegante, y su carta ha sabido despejar un camino distinto con platos que se definen entre productos mediterráneos y recetas asiáticas. “Es un concepto único en la ciudad , afirma su chef y propietario, Carlos Kroyer, que ha trabajado en cocinas de España, Alemania y Sudáfrica consolidando un profesionalismo que le permite alcanzar ese equilibrio justo capaz de “deslizar sabores nuevos que abren el paladar . Un recomendado, el ‘Pollo Yakitori’: pinchos de pollo con arroz Yamani y chutney de tomate.

Otra esquina que define la movida gastronómica rosarina es la de Moro. Inauguró el mes pasado con una ambientación de aires neoyorquinos que juega con los contrastes entre el color negro y las tonalidades verdes y turquesas, una acústica bien cuidada que atempera los murmullos y facilita las charlas, y un menú que se divide en partes iguales entre la cocina tradicional y la moderna. La carta es extensa, pero se impone la variedad de cortes de carnes asadas y las especialidades en pescado de río.

Por último, no puede dejar de recordarse la reapertura, cuatro meses atrás, de un clásico como La Ópera, unido por ubicación, historia y estilo al centenario teatro El Círculo. En un clima de arte y cultura, este lugar se inclina por la cocina mediterránea con buenas pastas y variedad de mariscos. Además, hace hincapié en su atractivo como salón de té, con recomendables delicias de repostería vienesa. En fin, una última esquina que vale mencionar es la de Tyzio, que acaba de presentar su nueva carta para ofrecer 27 variedades de pizza gourmet, incluyendo novedades como la ‘Pizza verde’, con salmón rosado, espinaca y curry sobre una sabrosa masa elaborada a base de espinacas.

Santiago Igarzábal