La Superintendencia de Riesgos del Trabajo puso en marcha el Programa para la Reducción de los Accidentes Mortales (PRAM), que apunta a reducir en el transcurso de los próximos tres años, como mínimo, un 20% los accidentes de trabajo mortales.
El accidente mortal es la consecuencia de mayor repercusión e importancia que se deriva de las deficiencias de la prevención en los lugares de trabajo. El programa excluye las muertes ocasionadas por los accidentes in itinere y los resultantes de robos, asaltos y agresiones con armas.
El PRAM se aplica a todos los empleadores que registren un accidente mortal a partir de la fecha de su denuncia y su permanencia en el mismo se extenderá hasta que la aseguradora (ART) le informe a la SRT que las medidas preventivas adoptadas para evitar nuevos episodios mortales son permanentes. La inclusión del empleador en el programa nunca podrá ser inferior a un año.