Nacida en la cocina de una casa en el barrio de Belgrano, Nucha –la cadena de cafeterías y productos de repostería premium– ya suma siete locales en Capital Federal, fábrica propia y más de 200 empleados. Todo comenzó en los ‘80, cuando Regina “Nucha Vaena quedó viuda y pensó que su buena mano para la repostería podía ser una salida laboral. Comenzó a preparar tortas para cafés y bares de la zona mientras su hijo, que por entonces tenía 16 años, la ayudaba a repartir los productos. “Cuando cumplí 18 años me pareció una buena idea comenzar a vender lo que preparaba mi mamá en la puerta de casa, donde teníamos un garage, porque las tortas se habían hecho muy conocidas en el barrio. Invertimos unos u$s 5000 para comprar un mostrador y una heladera. Abrimos un local donde invitábamos a la gente con café mientras esperaban. Era la época de Alfonsín y la hiperinflación , recuerda Javier Ickowicz, el hijo de Nucha y responsable de la expansión de la empresa.

Rápidamente el local les quedó chico y se mudaron a una casona cercana, en Zavala y O’Higgins. “Hicimos la fábrica y adelante una casa de té, fue como el segundo emprendimiento. En la esquina había un almacén y cuando se desocupó, agrandamos el local y comenzó el gran cambio , señala Ickowicz.

En plena crisis de 2001 Nucha comenzó un proceso de crecimiento que significó la apertura de casi un local por año. “La crisis me pareció una buena oportunidad. Había muy buenas ubicaciones, los alquileres estaban baratos y era accesible la mano de obra y el mobiliario. Era un buen momento para posicionarnos porque la crisis en algún momento iba a pasar , explica el emprendedor.

Nucha ya cuenta con siete locales dispersos por Barrio Norte, la zona del Botánico, Belgrano, Palermo Viejo y el Patio Bullrich. Por ahora no tienen planes de llegar al interior o a otros países. “Siempre tuvimos muchas propuestas, pero le damos mucha importancia al producto. Tendríamos que replicar una planta y eso implica mucha capacitación , advierte Ickowicz. En su planta de La Paternal se fabrican unas 200 variedades de productos, especialmente de pastelería. “Mi mamá y mi hermana están a cargo de los productos y hace tres años contratamos a un chef pastelero francés. Tenemos como un laboratorio y vamos probando entre todos , agrega.

Entre los proyectos de la familia ahora está el lanzamiento de una segunda marca. Inauguraron un local en Belgrano con el nombre de Santos Sabores, con productos de panadería y orgánicos, más accesibles que los de Nucha. Y este año abrirán dos más, en la zona de Pilar y en el centro porteño. “Va a ser una excelente oportunidad para poder acercarnos a otros barrios y target de público , detalla Ickowicz.