Kellogg, la fabricante de cereales norteamericana, está de mudanza. La empresa, que había abandonado la producción local en diciembre de 2003, decidió desprenderse de la planta que posee en el Parque Industrial de Pilar, donde también se encuentran sus oficinas administrativas.

La compañía ya firmó el contrato de alquiler para trasladar su centro de operaciones a un edificio de oficinas del barrio de Belgrano.

Consultada por El Cronista, en la empresa sólo se limitaron a emitir un breve comunicado. Allí, Kellogg Argentina reconoce el traslado de sus oficinas a Belgrano, aunque minimiza la posibilidad de desprenderse de la planta de Pilar. “No existe ningún mandato de venta ni contrato con broker inmobiliario para la venta de la planta , indicó Kellogg.

Pese a esta negativa, uno de los principales operadores del mercado inmobiliario corporativo admitió a El Cronista el interés de la empresa por desprenderse de la planta. Incluso señaló que había tenido algún contacto, aunque prefirió no revelar detalles de la operación.

La venta de la planta forma parte de la lógica de los negocios. Le permitiría a la empresa realizar un activo que hoy está subexplotado. De hecho, otras multinacionales siguieron el mismo camino. Por caso, Philips había dejado de producir lamparitas en 2000, y años más tarde puso en venta la planta que tenía en Saavedra. Finalmente, en noviembre pasado la compró IRSA, que pagó cerca de 19 millones de dólares. La compañía optó así por desprenderse de activos improductivos y concentrarse en su negocio de audio y video.

En el caso de Kellogg, el comprador está aun por verse, pero seguramente vendrá del sector fabril. La planta está ubicada en la fracción catorce del lote nueve de la 3º manzana del Parque Industrial Pilar. Entre otras empresas, Kellogg comparte esa ubicación con firmas como Atanor y, más afín a su negocio, la mexicana Bimbo.

Proceso de cambios

Tras decidir poner fin a la elaboración local de sus cereales, la compañía funciona hoy como comercializadora de los productos que importa de Brasil.

En su momento, ese cambio de esquema en sus negocios obligó a la compañía a desvincular unos 50 trabajadores. Hoy Kellogg emplea una cantidad similar de trabajadores.

Todo esto llevó en aquel entonces a las autoridades locales de la firma a analizar la necesidad de acompañar ese cambio de rumbo con una movida inmobiliaria, algo que se concreta ahora.

Entre otros productos, Kellogg comercializa en la Argentina los cereales Zucaritas, Choco Krispis, Froot Loops, Corn Flakes y All Bran, además de barritas Kellness. Sus principales rivales son Nestlé, Quaker y las argentinas Tres Arroyos y Granix; a las que se suman Arcor, Georgalos, Felfort y Kraft en barritas.

Además de sus operaciones en Brasil, la firma produce en México, Venezuela y Colombia.