El mercado lácteo argentino está revolucionado. Después de que los cooperativistas controlantes de la santafesina Milkaut decidieron vender su parte, se conoció que el grupo peruano Gloria adquirió el 50% que le faltaba para quedarse como único dueño de la Compañía Regional de Lácteos Argentina Sociedad Anónima (Corlasa) de Esperanza, Santa Fe.
Con este pase, se amplían las adquisiciones peruanas en el rubro alimenticio en el país, tras la venta de Okebon a Alicorp.
Corlasa era propiedad, en partes iguales, de la familia Gonella que posee un tambo en Esperanza, y la familia Rodríguez, principal accionista del Grupo Gloria. Comenzó sus actividades en 2006, tras una inversión conjunta de u$s 19 millones, y llegó a ser la principal exportadora nacional de leche en polvo descremada, un mercado chico pero especializado. También fue líder en producción y comercialización de grasa láctea para uso industrial.
Pero ahora los Gonella decidieron desprenderse de su parte, dejando a Gloria como único dueño, en medio de un mercado lácteo movilizado.
Según analistas del sector, la venta se explica por la amenaza del ingreso de capitales frescos a su competidora, Milkaut, cuyo cambio de propietarios se está terminando de concretar y tiene como compradores a un grupo conformado por capitales nacionales e internacionales. Se trata de el grupo Chemo, los Werthein, la aceitera Vincentín y Louis Dreyfus.
Además, la familia Gonella se concentrará en su actividad principal que es la producción de recipientes a presión como calderas y tanques y equipos especiales para la Industria petrolera. Estos productos los comercializa en el país y los exportan a Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay y Perú.
Corlasa tiene una capacidad de procesamiento de 800.000 litros de leche diarios y se ubica en un tercer escalón por su volumen. Lideran el mercado SanCor y La Serenísima, la última con una capacidad de procesameinto de 4,8 millones de litros diarios, a las que les siguen La Sibila, Williner (ilolay) y Saputo, con cerca de 1,5 millones de litros diarios. Detrás de Corlasa se ubican Milkaut y Mafrey y muchas otras industrias más pequeñas, principalmente queseras.
“Es un buen momento para vender , indicó un industrial santafesino consultado por El Cronista. Según dijo, la incertidumbre que viene en la segunda etapa del año por los vaivenes del precio internacional y la sobreoferta local de leche hace el negocio menos certero. Pese a que El Cronista hizo varios intentos para ubicar a representantes de Corlasa, desde la compañía no respondieron los llamados, pero este diario pudo saber que hoy están arribando a Perú los directivos que sellaron el contrato durante la semana.