Las bolsas en Asia retomaron sus operaciones tras los festejos por el Año Nuevo y en su primera jornada no registraron una tendencia uniforme en su cotización aunque el apetito de riesgo se vio fortalecido tras conocerse datos económicos en Estados Unidos y Europa que mejoraron las perspectivas de crecimiento mundial.
El índice Nikkei subió hoy a un máximo de cierre en tres semanas después de conocerse unos indicadores estadounidenses y chinos mejores que los previstos, aunque los estrategas señalaron que el repunte podría frenarse si el euro permanece bajo los 100 yenes.
Los indicadores aliviaron las preocupaciones sobre la salud de la economía global, reforzando a los valores automotrices y financieros en Japón.
Toyota Motor Corp avanzó un 3,1% y Nissan Motor ganó un 1%, mientras que el castigado Nomura Holdings estuvo al frente del Topix con una subida del 6,9%.
El Nikkei negoció por encima de su promedio móvil en 25 días y el siguiente obstáculo se ve en su promedio móvil en 75 días.
El Nikkei cerró con un alza de 104,76 puntos, un 1,24%, a 8.560,11 unidades tras abrir a 8.549,54 y oscilar entre 8.547,70 y 8.581,45.
Por el contrario, la Bolsa de Shanghai terminó hoy su primera jornada de cotización de 2012, tras varios días cerrada por los festivos de Año Nuevo en China, con una caída del 1,37%, lo que le deja muy cerca de su récord a la baja de los últimos tres años, marcado el 27 de diciembre con 2.166,21 puntos.
El índice general de Shanghai terminó su cotización diaria en 2.169,39 puntos, un 1,37% en baja, o 30,03 puntos por debajo de su anterior jornada de operaciones, el pasado viernes 30 de diciembre, cuando tuvo su cierre más alto en dos semanas, tras ocho de caídas casi ininterrumpidas.