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El Gobierno envió al Congreso un proyecto para modificar la Carta Orgánica del Banco Central, la norma que define qué puede y qué no puede hacer la entidad. La discusión arrancó esta semana en Diputados y el oficialismo apunta a una sesión el 19 o el 26 de agosto para conseguir la media sanción. El texto redefine el mandato del organismo, restringe su vínculo financiero con el Tesoro y endurece las condiciones para remover a sus autoridades. El debate anticipa qué margen de maniobra tendrá cualquier gobierno, sea o no el actual, para usar la emisión monetaria como herramienta de política económica.

Banco Central: de qué se trata la Carta Orgánica

La Carta Orgánica es la ley que regula el funcionamiento del Banco Central de la República Argentina (BCRA). Define su misión, sus funciones, cómo se integra su directorio y bajo qué condiciones puede asistir financieramente al Estado. La última reforma integral ocurrió en 2012, durante la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, impulsada por la entonces titular de la entidad, Mercedes Marcó del Pont. Aquella modificación amplió de una a cinco las funciones del organismo. Además de preservar la estabilidad monetaria, el BCRA pasó a tener entre sus objetivos la estabilidad financiera, el fomento del empleo, el desarrollo económico y la equidad social.

El proyecto que ahora impulsa Javier Milei propone volver al esquema previo a esa reforma. En sus palabras, “la misión fundamental del Banco Central vuelve a ser preservar el valor de la moneda”, según las propias declaraciones realizadas por el Presidente durante la cadena nacional pasada. El texto enviado al Congreso consta de 21 artículos y elimina los cuatro objetivos incorporados en 2012, dejando la preservación del valor de la moneda como mandato único y excluyente.

Consultado por El Cronista, el economista Christian Buteler resaltó que los tres puntos de la reforma (la prohibición del Banco Central de financiar a al Tesoro y de los déficits del Tesoro; la nueva distribución de utilidades y la mayor autonomía a las autoridades del Banco Central) le parecen “positivos”, “Hay que poner las medidas en contexto, que es el de un país que ha abusado de la del financiamiento y que eso generó alta inflación durante mucho tiempo”, explicó el inversor y consultor financiero.

“Me parece que es positivo encerrar esas posibilidades (objetivos del BCRA) bajo la Carta Orgánica” sostuvo el economista, y precisó que la medida responde en gran medida teniendo en cuenta el contexto de los años de alta inflación, déficit crónico financiado por el Banco Central porque agotaste todas las fuentes de financiamiento de mercado disponibles por tu baja credibilidad”, resaltó.

Tal como remarcó Carrino, la Carta Orgánica es “una forma de institucionalizar y dejar todo en un nuevo marco para el futuro. Creo que es una buena noticia, consideró.

El corazón de la reforma: fin del financiamiento monetario al Tesoro

El cambio con mayor impacto directo sobre la política económica es la prohibición de que el Banco Central financie el déficit fiscal mediante la emisión de dinero. El proyecto plantea derogar el artículo 21 de la Carta Orgánica vigente, que hoy habilita los adelantos transitorios del BCRA al Tesoro nacional, un mecanismo históricamente usado por administraciones de distinto signo político para cubrir baches fiscales. La prohibición alcanzaría también a los gobiernos provinciales y municipales, e incluiría la compra de títulos públicos nacionales en el mercado primario.

A esto se suma la eliminación de las Letras Intransferibles, un instrumento contable creado en 2010 para registrar la asistencia del Banco Central al Estado a cambio de títulos públicos sin mercado ni cotización, que en la práctica funcionaron como una forma de financiamiento encubierto y quedaron sin respaldo real en el balance de la entidad.

Iván Carrino, economista y titular de IC y Asociados, afirmó que “transformar el BCRA en un Banco Central que tenga un solo objetivo, es mantener estable el valor de la moneda, y en segundo lugar, restringir fuertemente o prohibir los el financiamiento directo de del Banco Central al Tesoro.

Cómo se distribuyen las ganancias del Banco Central

El proyecto también modifica qué puede hacer el Tesoro con las utilidades del BCRA. Los activos que la entidad tenga contabilizados al 31 de diciembre de 2026 pasarán a valuarse en unidades físicas. Bajo este esquema, los resultados que surjan de variaciones en el precio de esos activos (por ejemplo, por movimientos del tipo de cambio) se destinarán a una reserva técnica no distribuible, un mecanismo similar a lo que en el pasado se conoció como revalúo técnico. En paralelo, las ganancias que provengan de la gestión de la cartera del Banco Central solo podrán transferirse al Tesoro para cancelar deuda pública, y no para financiar gasto corriente.

El objetivo declarado de este punto es evitar que un gobierno use ganancias contables, muchas veces generadas por una devaluación, como fuente de ingresos para gastos ordinarios del Estado.

Un directorio más difícil de remover

Otro de los ejes de la reforma busca blindar institucionalmente al directorio del Banco Central frente a decisiones del Poder Ejecutivo. El proyecto establece que la remoción del presidente de la entidad o de sus directores solo podrá decretarse por causales específicas, como incumplimientos de la Carta Orgánica, incompatibilidades, incapacidad sobreviniente o faltas graves, y requerirá la aprobación previa de ambas cámaras del Congreso por una mayoría de dos tercios de los miembros presentes. Hoy, el Poder Ejecutivo puede desplazar a las autoridades del BCRA con mayor discrecionalidad. El Gobierno sostiene que este cambio busca evitar que un futuro gobierno reemplace al directorio para virar hacia una política monetaria más expansiva.

El Cronista

El proyecto también quita al ministro de Economía o a un representante del Tesoro la participación permanente en las reuniones de directorio, con el argumento de reforzar la separación entre las decisiones fiscales y las monetarias.

Este punto tiene, además, una derivación concreta sobre la situación institucional actual. El actual presidente del BCRA, Santiago Bausili, ejerce el cargo en comisión desde diciembre de 2023 y todavía no cuenta con el acuerdo del Senado para formalizar su nombramiento. De aprobarse la reforma con este esquema de remoción más estricto, se reforzaría la continuidad del funcionario en el cargo más allá de lo que ocurra en las elecciones presidenciales de 2027.

Cómo se ubica Argentina frente a otros bancos centrales

La comparación internacional ayuda a dimensionar el cambio. El economista Guido Sandleris, quien presidió el Banco Central durante la gestión de Mauricio Macri, distingue dos modelos de carta orgánica en el mundo. Uno es el de los bancos más antiguos, como la Reserva Federal de Estados Unidos, que persiguen múltiples objetivos con el mismo nivel de importancia, como es la política monetaria, estabilidad financiera, supervisión bancaria, sistemas de pago, empleo máximo e inflación. El otro es el de los bancos más recientes, que tienden a priorizar un único objetivo, generalmente el control de la inflación.

Según detalló Carrino, “si vos mirás la las cartas orgánicas o los reglamentos que tienen los países vecinos en sus bancos centrales, ninguno tiene lo que tenemos nosotros hoy en día, que está vigente, que es un Banco Central con cinco objetivos y y con la posibilidad explícita de financiar directamente al Tesoro, sino todo lo contrario. ”Y ahí radica el corazón de la reforma, digamos", opinó al respecto de la Carta Orgánica de Milei.

En la región, Uruguay, Chile y Brasil tienen como meta central de sus bancos centrales el control de la inflación, complementado con otras funciones como la estabilidad financiera. Colombia, en cambio, prioriza de forma exclusiva el control de precios, el mismo esquema que tendría Argentina si se aprueba la reforma oficial.

La prohibición de financiamiento directo al Tesoro y la restricción sobre instrumentos como las letras intransferibles ya son, de hecho, la regla general en los bancos centrales de la región. Donde sí hay diferencias es en el destino de las ganancias. Por ejemplo, Brasil exige destinarlas exclusivamente al pago de deuda pública, mientras que en Uruguay, Chile y Colombia su uso tiene mayor flexibilidad.

¿Adiós a la dolarización? Cómo impacta la media en el peso argentino

Desde sus promesas de campaña Milei sostuvo que en su Gobierno iba a dolarizar la moneda. Sin embargo, esta idea se fue diluyendo cada vez más por la gran cantidad de reservas y estabilidad que se necesita para llevar a cabo esta medida.

Esta situación genera un “camino sin retorno para que Argentina (sobre la dolarización; va a tener siempre un banco central y moneda propia”, indicó Carrino.

NA

Además, profundizó: la idea de la dolarización creo que va cayendo en picada. A uno que es muy fan de la dolarización le puede parecer mal, pero cuando uno mira el mundo, la realidad es que muchísimos países han logrado estabilidad de precios, crecimiento económico y estabilidad macro sin dolarizar, sin abandonar la moneda propia. Entonces, bueno, me parece que el presidente terminó optando por ese camino, que es un camino más pragmático y más más anclado en en la experiencia de otros países".

El estado del debate legislativo

El proyecto ingresó a la Cámara de Diputados y tomó estado parlamentario esta semana. Será analizado en un plenario conjunto de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda, con la presencia de funcionarios del Poder Ejecutivo para defender la iniciativa. El oficialismo cuenta con 95 diputados propios y necesita reunir al menos 129 para habilitar una sesión, por lo que depende de sumar el respaldo de otros 34 legisladores de bloques aliados o dialoguistas.

La expectativa del Gobierno es convocar a esa sesión el 19 o el 26 de agosto para conseguir la media sanción, en el marco de un temario legislativo que también incluye la ampliación de la Ley de Inocencia Fiscal y el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, este último con un panorama más incierto en el Senado.