Las bolsas asiáticas cerraron la semana con pérdidas afectadas por las negociaciones en Europa para intentar sacar a la zona de la crisis y pese a una baja en la inflación en China.
El índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cayó hoy y puso a prueba su promedio de movimiento en 25 días tras un acuerdo de integración fiscal en la Unión Europea (UE) que no reforzó la confianza de los inversores.
El vencimiento de los futuros y las opciones impulsó el volumen de negocio a 2.570 millones de acciones, un alza del 77% respecto a la media de seis días.
En Europa, los líderes sellaron un nuevo pacto para una mayor disciplina fiscal tras una reunión de 10 horas en Bruselas, pero no consiguieron convencer a los 27 estados miembros de introducir cambios al tratado de la UE.
El Nikkei cerró con baja de 128,12 puntos, un 1,48%, a 8.536,46 tras abrir a 8.521,33 y oscilar entre 8.503,03 y 8.576,68.
Por su parte, la Bolsa de Shanghai cerró hoy con una caída de un 0,62%, a pesar del anuncio de esta mañana -esperado por los inversores con optimismo- de que el índice de precios al consumo chino (IPC) creció sólo un 4,2% interanual en noviembre, su ritmo más lento desde octubre de 2010.
El índice general de Shanghai (acciones convertibles y no convertibles) concluyó su cotización diaria en 2.315,27 puntos, un 0,62% a la baja, 14,55 puntos menos que el cierre de ayer.
El volumen de negocios fue de 38.890 millones de yuanes (4.588 millones de euros), por debajo de los 49.220 millones de yuanes (5.765 millones de euros).
El principal indicador de las bolsas chinas cayó en lo que va de 2011 un 15,67%, aunque este otoño hubo días en que llegó a precipitarse hasta un 19% desde enero, y desde mayo pasado no ha conseguido remontar por encima de la línea psicológica de los 3.000 puntos.
Tras el sismo, el tsunami y el accidente nuclear de Japón del pasado 11 de marzo, el mercado shanghainés había caído bajo esta barrera psicológica, que fue marcada como límite de riesgo por los analistas al comienzo de la crisis en 2008, y necesitó casi un mes para volver a recuperarse, aunque volvió a precipitarse desde mayo.