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En España, recorrer pequeños destinos costeros permite descubrir rincones con historia y naturaleza, lejos de los circuitos más masivos y saturados de turistas. Uno de esos lugares es Peñíscola, en la provincia de Castellón, un municipio de apenas 8000 habitantes que mezcla un casco histórico medieval con kilómetros de costa mediterránea.

Según detalla Los Pueblos Más Bonitos de España, sello que certifica a la localidad desde 2013, Peñíscola se asienta sobre una península dominada por un castillo templario del siglo XIII, rodeado de calles empedradas que conservan el trazado de su pasado medieval.

Esa combinación de historia, playas y naturaleza lo convierte en una alternativa ideal para una escapada de otoño, lejos del bullicio propio de la temporada alta.

El castillo que marcó la historia del pueblo

El gran símbolo de Peñíscola es su castillo, construido por los templarios entre 1294 y 1307 sobre los restos de una antigua fortaleza árabe. A comienzos del siglo XV, el recinto se convirtió en residencia del Papa Benedicto XIII, conocido popularmente como Papa Luna, quien se refugió allí durante el Cisma de Occidente, una de las grandes crisis internas de la Iglesia Católica.

Peñíscola, un destino ideal para visitar durante la temporada de otoño. Pixabay

Declarado Monumento Histórico-Artístico en 1931, el castillo se eleva a 64 metros sobre el nivel del mar y cuenta con un perímetro de 230 metros. Durante la visita pueden recorrerse salas templarias, patios y distintas dependencias papales, además de varios miradores con vistas directas al Mediterráneo.

Un casco histórico que invita a perderse entre sus calles

El casco antiguo de Peñíscola se construyó directamente sobre la península, con calles estrechas, empinadas y adoquinadas que conducen a distintos puntos de interés.

Entre ellos se destaca la Iglesia de Santa María, que combina tracería gótica del siglo XV con una puerta de tradición romántica, y conserva en su interior un pequeño tesoro histórico-artístico, entre el que sobresale una cruz procesional.

Otro de los rincones más peculiares es la Casa de las Conchas, una vivienda privada cuya fachada está completamente recubierta de conchas marinas, colocadas por una familia local en homenaje al pasado pesquero del pueblo.

También es llamativo el Bufador, una grieta natural entre las rocas por donde el mar ingresa con fuerza durante el oleaje, generando un sonido particular que sorprende a quienes recorren la zona.

Playas, naturaleza y un escenario elegido por el cine

Peñíscola ofrece además varios kilómetros de costa, entre los que se destaca la Playa Norte, de arena fina y aguas tranquilas, con el casco histórico y el castillo como telón de fondo. Para quienes prefieren el contacto con la naturaleza, el Parque Natural de la Sierra de Irta permite practicar senderismo y ciclismo de montaña.

El atractivo del lugar también llamó la atención de la industria audiovisual. Desde allí se filmaron escenas de la película El Cid (1961), protagonizada por Charlton Heston y Sophia Loren, además de distintos rodajes de series como Juego de Tronos y El Ministerio del Tiempo.

Cuándo es el mejor momento para visitar Peñíscola

Si bien la localidad recibe gran parte de su turismo durante los meses de verano, cuando el Mediterráneo alcanza temperaturas más cálidas para bañarse, el otoño también es una alternativa ideal para recorrer con más tranquilidad su casco histórico y disfrutar de temperaturas más templadas.

El otoño es ideal para recorrer con más tranquilidad su casco histórico. Magnific

Con un poco más de 8700 habitantes según las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE), el pueblo combina la calma de un destino pequeño con una oferta turística completa durante todo el año.