

En los últimos días, el fenómeno juvenil Blocus ha originado disturbios, saqueos y alertas de seguridad en las principales ciudades de España. Las movilizaciones han generado repercusiones económicas para los comercios que estuvieron cerrados y consecuencias judiciales para los menores que han recibido medidas cautelares.
Específicamente, el pasado 24 de octubre, una convocatoria difundida bajo la etiqueta de este movimiento derivó en saqueos, incendios y enfrentamientos con los Mossos d´Esquadra.
Por su parte, muchos establecimientos y comercios en Valencia adelantaron el cierre de sus negocios y protección de los escaparates ante la convocatoria del 31 de octubre, que finalmente no sucedió. Sin embargo, las asociaciones empresariales de la región informaron sobre importantes perjuicios económicos, según comunicó EFE.
Cinco menores internados y 72 en libertad vigilada por los disturbios en Barcelona
Tras las movilizaciones convocadas por Blocus en la ciudad condal, 79 menores de edad comparecieron ante la Justicia. De ese total, cinco menores fueron internados en régimen cerrado y 72 permanecen en libertad vigilada.
No obstante, 32 de ellos también tienen prohibido acudir a manifestaciones. Asimismo, según la información del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) recogida por EFE, otros dos quedaron sin medidas cautelares.
En un primer momento, los jueces resolvieron los casos considerados como más urgentes y graves, ya que los menores de edad solo pueden permanecer detenidos un máximo de 48 horas sin que se haya acordado alguna medida. Posteriormente, los menores que habían quedado en libertad fueron citados progresivamente durante el resto de la semana.
Además de la comparecencia en la sede judicial, se llevaron a cabo entrevistas y se revisaron los informes técnicos con cada uno de los manifestantes.
Las pérdidas económicas que provocó Blocus en los comercios de Valencia
En el caso de Valencia, la movilización convocada para el 31 de octubre provocó que muchos establecimientos cerraran preventivamente sus establecimientos.
Según asociaciones consultadas por EFE, el Ayuntamiento de Valencia y la Delegación del Gobierno transmitieron recomendaciones y medidas de precaución a los comercios para garantizar la seguridad de empleados y clientes.
Sin embargo, informaron que el cierre de comercios por la convocatoria generó pérdidas del 70% del volumen de negocio en hostelería y de hasta 10.000 euros en comercio.
En particular, el presidente de la Federación de Hostelería Valencia, Manuel Espinar, señaló a la agencia que tener que reducir o cesar la actividad un sábado supone un “importante perjuicio económico” para el sector.

En este sentido, aseguró que alrededor de un 40% de los locales que siguieron abiertos ese 31 de octubre registraron una afluencia de público inferior “debido al clima de temor e incertidumbre generado entre la ciudadanía y a las propias recomendaciones municipales de evitar desplazamientos al centro de la ciudad”.
Respecto a los comercios, el vicepresidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia, Alfredo González, explicó a EFE que aún se están cuantificando las consecuencias económicas del cierre y las medidas de seguridad adoptadas. Aproximadamente, los gastos oscilarían entre 1000 y 10.000 euros, dependiendo del tipo de local.
Incluso, señalaron que la pérdida económica “real” sería superior a la estimada inicialmente, debido a que muchas personas “se asustaron y se quedaron en casa” desde el jueves por la tarde, en lugar de ir a comprar.
Qué es Blocus y cómo se organizaron las convocatorias en España
Blocus es un movimiento de origen francés, que utiliza las redes sociales para difundir convocatorias de protestas que han derivado en disturbios y saqueos a establecimientos comerciales en algunos casos.
Las convocatorias se difunden principalmente mediante perfiles anónimos en TikTok e Instagram, desde donde se dirige a los usuarios a grupos privados de WhatsApp y Telegram para coordinar las movilizaciones.

En España, las convocatorias se extendieron a ciudades como Barcelona, Valencia, Madrid y Málaga, especialmente en torno a fechas como Halloween. Algunas de ellas incluso generaron dispositivos policiales y cierres preventivos de comercios, ante el temor de posibles disturbios.
En este contexto, la Guardia Civil detuvo el pasado 30 de octubre en Picanya (Valencia) a un joven de 20 años, señalado como presunto impulsor de las convocatorias de Blocus en el país.



