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El empresario catalán José Elías, presidente de Audax Renovables y una de las grandes fortunas de España, lanzó una reflexión que rápidamente generó repercusión en redes sociales. A través de su cuenta en X (@jose_elias_nvr), el directivo puso el foco en una debilidad estructural que, en su opinión, limita el potencial económico del país.

Somos los mejores produciendo, pero no sabemos vendernos”, afirmó, sintetizando en una frase un diagnóstico que surge de su experiencia internacional. Con empresas presentes en distintos mercados de Europa, Elías asegura que esta percepción se repite cada vez que viaja al exterior y compara el posicionamiento de España frente a otros países.

¿Cuál es el problema que señala José Elías?

Según el empresario, el principal obstáculo no es la falta de talento ni de capacidad productiva, sino una cuestión de mentalidad. En sus palabras, los españoles destacan por su nivel técnico y profesional, pero arrastran un problema de credibilidad y autoestima que impacta directamente en su desempeño comercial.

Elías identifica una “barrera mental enorme” que se traduce en varias actitudes: no creer en el propio valor, permitir que otros países lideren el relato comercial y aceptar discursos internos que cuestionan la competitividad nacional. Esta combinación, sostiene, genera una desventaja en el mercado internacional, donde no solo importa lo que se produce, sino cómo se comunica y se posiciona.

Además, advierte que durante años se ha instalado una especie de resignación colectiva, en la que resulta incómodo o incluso vergonzoso destacar los logros propios. Para el empresario, esta falta de autoconfianza termina por relegar a España en escenarios donde, por capacidad, podría competir al más alto nivel.

José Elías, empresario multimillonario: "Somos los mejores produciendo, pero no sabemos vendernos" .X/ @jose_elias_nvr

¿Cuál es el consejo del empresario?

Frente a este diagnóstico, José Elías propone un cambio de mentalidad claro y directo: “cambiar el chip”. Su mensaje apunta a reforzar la confianza colectiva y a adoptar una actitud más ambiciosa en el ámbito comercial.

El empresario defiende la necesidad de “perder el miedo” y dejar de minimizar las propias capacidades. En su visión, España cuenta con fortalezas en numerosos sectores, pero necesita asumirlas sin complejos y proyectarlas con seguridad hacia el exterior.

Su consejo es concreto: salir a vender “con la cabeza alta”, reivindicar el valor propio y dejar atrás la tendencia a “achantarse” frente a otros mercados. Para Elías, solo a través de este cambio cultural será posible traducir la excelencia productiva en un mayor reconocimiento y éxito comercial a nivel internacional.