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Más de un centenar de vecinos se concentraron el sábado 17 de octubre en Baños de Montemayor, Cáceres, para exigir que una familia abandone un lujoso apartamento turístico. La movilización se produjo por segundo día consecutivo, en medio de un conflicto entre los propietarios del alojamiento y sus actuales ocupantes.

La disputa gira en torno a las condiciones de la estancia y a la existencia de un supuesto contrato de arrendamiento por siete años. Mientras los dueños aseguran que la reserva inicial era de siete días y que los huéspedes se negaron a marcharse al finalizar el plazo, la familia sostiene que dispone de un contrato que le permite permanecer en el inmueble, según informó Canal Extremadura este sábado.

Más de un centenar de vecinos protestan por la ocupación del apartamento turístico

La concentración del sábado tuvo lugar por la tarde en la plaza de la Alberquería, donde se encuentra el inmueble. Los asistentes acudieron con cacerolas, silbatos y carteles para reclamar que la familia abandone la vivienda. Durante la protesta, algunos manifestantes corearon consignas como “Okupas no” y “Fuera de este pueblo”.

Según Canal Extremadura, la movilización reunió a más de un centenar de personas, en su mayoría vecinos de la localidad. La concentración se celebró después de otra protesta realizada el viernes 16 de octubre, cuando alrededor de 200 personas se congregaron para respaldar a los propietarios y exigir una solución.

Asimismo, han asegurado que la Guardia Civil estuvo presente en ambas jornadas para prevenir posibles altercados.

La protesta tuvo lugar en la plaza de la Alberquería, donde se encuentra el inmueble en disputa.
La protesta tuvo lugar en la plaza de la Alberquería, donde se encuentra el inmueble en disputa.Wikimedia Commons/ Manuelsalo

Los propietarios denuncian que los huéspedes se niegan a marcharse tras siete días

Mariluz García y Carlos Regidor, propietarios de los Apartamentos Turísticos La Plazuela, sostienen que la familia reservó inicialmente el alojamiento durante siete días. Según su versión, una vez finalizada la estancia, los huéspedes se negaron a abandonar el inmueble alegando que tenían un contrato de alquiler por siete años.

“Me llamó ella unas horas después para decirme que no iban a salir, que ellos tenían un contrato de alquiler por siete años, cuando lo que existe es una factura correspondiente a siete días”, explicó Mariluz García a Canal Extremadura.

Los propietarios niegan haber firmado un contrato de arrendamiento de larga duración y aseguran que han denunciado la situación ante la Guardia Civil. También afirman que el conflicto ha afectado a su actividad económica, ya que han tenido que cancelar reservas en otros apartamentos del mismo edificio debido a las molestias que, según su relato, se producen en el inmueble.

Apartamentos La Plazuela, en Baños de Montemayor, Cáceres.
Apartamentos La Plazuela, en Baños de Montemayor, Cáceres.Captura Booking.com

¿Qué incluye el lujoso apartamento y cuánto cuesta una estadía de seis noches?

Una estancia de seis noches para dos adultos en Apartamentos La Plazuela, en Baños de Montemayor, tiene un precio de 520 euros en noviembre, según figura en el sitio web de Booking.

El alojamiento, de 55 metros cuadrados, cuenta con cocina privada totalmente equipada, baño privado, balcón con vistas a la montaña, aire acondicionado, lavavajillas, televisión de pantalla plana y wifi gratis. Está ubicado a 44 kilómetros de la Reserva Natural Garganta de los Infiernos y a 7,8 kilómetros del Museo de la Moto y el Coche Clásico.

La familia asegura que tiene un contrato de siete años y denuncia coacciones

La versión de los ocupantes es distinta. Estefanía Asensio, una de las residentes, rechaza que su familia esté ocupando ilegalmente el apartamento y sostiene que dispone de un contrato de arrendamiento.

“Yo no soy ninguna okupa, tengo mi contrato de arrendamiento”, afirmó. Según su relato, el documento se lo entregó uno de los propietarios y lleva el sello de la empresa.

La residente también denunció presuntas coacciones después de que, según su versión, los propietarios cortaran el suministro de agua y electricidad. Asimismo, aseguró haber sufrido insultos y amenazas durante el conflicto.