

El experto inmobiliario Sergio Gutiérrez pronostica el fin del rent to rent, un modelo de negocio que consiste en alquilar una vivienda completa para después realquilar sus habitaciones y obtener un margen de beneficio.
A través de su cuenta de TikTok, explicó cómo el Real Decreto-ley 29/2026, de 6 de octubre establece un límite a los ingresos que se pueden conseguir mediante esta práctica: “la suma de las habitaciones no puede superar el precio del alquiler de la vivienda completa”.
Gutiérrez cuestionó la forma en que está redactada la medida y advirtió sobre las diferencias entre quienes realquilan una habitación para afrontar el coste de su propio alquiler y los propietarios que alquilan habitaciones por separado. Según su análisis, esta situación plantea dudas sobre cómo se aplicará la regulación y qué consecuencias tendrá para la oferta de habitaciones y los precios.
Cómo funciona el límite al rent to rent y qué cambia con el decreto
El rent to rent es un modelo en el que una persona alquila una vivienda entera y, posteriormente, realquila sus habitaciones a otros inquilinos por un importe total que le permite obtener un beneficio. Según explicó Gutiérrez, el decreto introduce una restricción que impide que la suma de los alquileres de las habitaciones supere el precio fijado para el arrendamiento de toda la vivienda.
El experto inmobiliario considera que esta redacción apunta directamente a limitar la rentabilidad del negocio. Asimismo, sostiene que el límite elimina el margen de beneficio que se obtiene cuando el importe conjunto de las habitaciones supera el alquiler que se paga por el piso completo. Por eso, considera que la medida afecta directamente a la estructura económica de este modelo de arrendamiento.

El caso de los inquilinos que realquilan una habitación para pagar el alquiler
El experto también señaló una diferencia entre el rent to rent y la situación de un inquilino que realquila una habitación para ayudar a cubrir el coste de su propia vivienda. Según su explicación, este último podría cobrar por una habitación un importe equivalente al alquiler que paga por el piso completo.
Para ilustrarlo, Gutiérrez planteó el ejemplo de una persona que abona 1000 euros mensuales por una vivienda. En ese caso, sostuvo que podría realquilar una habitación por esos mismos 1000 euros si encuentra a alguien dispuesto a pagar esa cantidad.
“Lo curioso de esta redacción es que, en cambio, un inquilino que quiere realquilar una habitación para ayudar a pagar su alquiler puede pedir una barbaridad”, afirmó el especialista.
De esta manera, Gutiérrez cuestiona que el límite descrito para el rent to rent no se traduzca, según su interpretación, en la misma referencia para el importe que puede cobrar un inquilino por una habitación realquilada.

Por qué los propietarios que alquilan habitaciones quedan en un limbo legal
Otra de las cuestiones que plantea Gutiérrez es la situación de los propietarios que alquilan habitaciones de forma individual fuera de las zonas tensionadas. Según el experto, estos arrendadores podrían encontrarse “en un curioso limbo legal, ya que no tienen una referencia de cuál es el precio de alquiler que sí tendría un rent to rent”.
El especialista puso así el foco en las diferencias que, a su juicio, genera la redacción de la medida entre las distintas formas de alquilar habitaciones. Además, dejó abierta la cuestión sobre sus posibles efectos en el mercado inmobiliario. “¿Esto aumentará la oferta o bajará los precios?”, se preguntó Gutiérrez al finalizar su análisis en TikTok.















