El periodismo, más que una profesión, puede convertirse en una forma de entender el mundo y de darle sentido a las experiencias personales. Así lo expresa Mila Burek, colaboradora del medio estudiantil de Manchester, The Mancunion, quien reflexionó sobre los motivos que la llevaron a elegir este camino.
Lo que comenzó como una respuesta sencilla: “me encanta escribir”, terminó revelando una historia mucho más profunda. En su relato, la autora conecta su vocación con la infancia, la identidad y el deseo de contar historias que trasciendan lo individual.
De la escritura infantil a la vocación periodística
Desde pequeña, Burek encontró en la escritura una forma de expresión constante. Recuerda que inventaba cuentos y enviaba a su madre capítulos de libros que escribía con apenas seis años. Incluso durante su etapa dedicada al tenis, mantenía el hábito de escribir sobre sus experiencias.
Aunque durante años se definió como escritora, su acercamiento al periodismo se consolidó al ingresar a la universidad. Allí, según relata, comenzó a participar activamente en el periódico estudiantil y a desarrollar una rutina que la acercaba cada vez más al oficio. “Recuerdo mi entusiasmo por asistir a mi primera reunión de sección”, señala, evocando una etapa marcada por la curiosidad y el aprendizaje.
El salto al mundo profesional y la moda como narrativa
El recorrido de Burek dio un giro clave en 2024, cuando asistió a un desfile del diseñador Paul Costelloe en la Semana de la Moda de Londres. Esa experiencia le permitió descubrir nuevas formas de narrar historias a través del diseño y la cultura.
A partir de entonces, amplió su campo de trabajo: entrevistó a creativos, escribió sobre moda y exploró la relación entre estética y política. En ese sentido, sostiene que estas vivencias le abrieron “un nuevo mundo de posibilidades”, donde el periodismo se cruza con otras disciplinas para contar realidades complejas.
Periodismo, diversidad y compromiso social
Más allá de la moda o la cultura, el eje central de su trabajo está en la diversidad. Como estudiante de política y relaciones internacionales, Burek reflexiona sobre los discursos de odio y las tensiones sociales actuales. En ese contexto, propone volver a las historias humanas.
“Cada vez escucho menos sobre las tradiciones o las culturas de las personas”, afirma, al tiempo que destaca la importancia de visibilizar esas experiencias. En este sentido, decidió crear su podcast Behind the Scenes, un espacio dedicado a narrar historias de vida y promover la convivencia intercultural.
A través de este proyecto, entrevistó a figuras como Tracy Chevalier, entre otros referentes, consolidando una red de contactos y ampliando su alcance como comunicadora.
“Honrar a la niña que fui”: una definición personal del periodismo
La reflexión más íntima llega al final de su relato, cuando explica el verdadero motivo detrás de su vocación. “Quiero ser periodista porque es honrar a la niña que fui”, afirma de manera directa, vinculando su presente con sus sueños de infancia.
Esa niña -inspirada por películas, historias y el ejemplo de su madre- es la que hoy guía su camino profesional. Para Burek, el periodismo no solo implica informar, sino también generar impacto, contar historias y contribuir a un cambio positivo.
En definitiva, su testimonio resume una idea clara: la pasión por contar historias puede transformarse en un propósito. Y en su caso, ese propósito es “usar esa pasión para ayudar a los demás”, una definición que trasciende el oficio y lo convierte en una herramienta de transformación social.