Tras el suicidio de Kurt Cobain el 5 de abril de 1994, muchas teorías conspirativas salieron a la luz y provocaron dudas acerca de su muerte. Ahora, un nuevo informe reveló un detalle escalofriante que daría un giro inesperado en el caso del cantante.
De acuerdo al informe policial, el vocalista de Nirvana fue encontrado en su casa de Seattle con una herida de bala en la cabeza y una nota de suicidio. Sin embargo, un grupo de investigadores afirma que el compositor no se quitó la vida.
¿Qué dice el informe acerca de la verdad de la muerte de Kurt Cobain?
Un equipo privado de expertos forenses, liderado por el especialista Brian Burnett (experto en sobredosis combinadas con trauma por arma de fuego) y la investigadora Michelle Wilkins, revisó la autopsia original, fotografías de la escena, reportes toxicológicos y evidencias físicas de Kurt Cobain.
Tras un análisis multidisciplinario, que se publicó en el International Journal of Forensic Science, concluyen que la muerte fue un homicidio escenificado como suicidio.
“Hay cosas en la autopsia que dicen, bueno, espera, esta persona no murió muy rápidamente por un disparo”, indicó Wilkins que remarcó que la muerte tuvo que ver con una sobredosis de heroína y no con una herida de bala fatal.
De esta manera, especificaron que encontraron necrosis del cerebro y el hígado, líquido en los pulmones y hemorragia en los ojos. “Esto ocurre en una sobredosis. No ocurre en una muerte por arma de fuego”, explicaron los expertos.
Las dudas acerca de la muerte del cantante
“Esto es un homicidio”, aseguran los especialistas al describir que la escena en donde encontraron al artista estaba “muy limpia”. Precisamente, destacaron la posición del arma con huella de contacto pasivo en la mano, además de que su mano izquierda no tenía salpicaduras de sangre ante semejante impacto.
En ese sentido, indicaron que la gran concentración de heroína en sangre encontrada indujo a un coma profundo al oriundo de Washington. Por esta razón, era físicamente imposible que sostuviera aquella escopeta Remington calibre 20 para quitarse la vida y que fue posteriormente encontrada en la escena.
Los diez puntos que revelarían que Kurt Cobain fue asesinado
Los forenses especificaron diez detalles que revelarían que Kurt Cobain no se quitó la vida y contradicen a la versión oficial:
- Necrosis orgánica por falta de oxígeno prolongada: zonas de necrosis en el cerebro y en el hígado, hallazgos típicos de una hipoxia extendida, compatible con una sobredosis grave de heroína que priva al organismo de oxígeno durante un tiempo considerable. Según los analistas, estas lesiones no serían esperables en un fallecimiento inmediato causado por un disparo.
- Inmovilización total por sobredosis de heroína: en la sangre se detectó una concentración de heroína aproximadamente diez veces mayor que la dosis mortal habitual. Los especialistas indican que esa cantidad habría provocado un coma prácticamente instantáneo, dejando al individuo sin capacidad motora para sostener, mucho menos accionar, un arma que pesa cerca de tres kilogramos.
- Mano limpia sin rastros de sangre: la mano izquierda, que aparecía sujetando el cañón del arma, no presentaba manchas visibles de sangre ni restos biológicos. Los peritos sostienen que, en un disparo de contacto con escopeta de ese calibre, resultaría inevitable que se produjeran salpicaduras o contaminación en esa zona.
- El kit de inyección impecablemente ordenado: las jeringas estaban correctamente capuchadas y todo el material guardado en su lugar. Para los investigadores, resulta inverosímil que una persona en plena crisis de sobredosis letal tuviera la lucidez y el tiempo necesario para ordenar meticulosamente la escena.
- El casquillo en posición extraña: la vaina expulsada fue localizada en un lugar que no corresponde con la trayectoria natural de eyección del arma utilizada. Esto genera dos teorías principales: o bien fue desplazada intencionalmente, o el disparo se realizó desde una postura distinta a la que se encontró el cuerpo.
- Ausencia de sangre en las vías respiratorias: el examen post mortem no encontró sangre en la tráquea ni en los bronquios, algo que suele ocurrir cuando el corazón continúa bombeando tras un traumatismo craneal por arma de fuego. Este detalle apuntala la idea de que la circulación ya había colapsado antes del disparo debido al efecto masivo de la droga.
- Marca de contacto pasivo en la mano: el análisis de patrones sugiere que la mano fue posicionada sobre la escopeta una vez que la persona ya había fallecido.
- Mancha de sangre en la parte baja de la camisa: se observó sangre acumulada en la zona inferior de la prenda, cuya distribución solo sería posible si el cuerpo permaneció en posición vertical con la cabeza inclinada hacia adelante antes de llegar a la postura final en que fue hallado.
- Señales de manipulación de la escena: los recibos de compra del arma y de las municiones estaban cuidadosamente guardados en los bolsillos, y los cartuchos alineados ordenadamente cerca de los pies. Para la investigadora Wilkins, el conjunto resulta “preparado para una película”, como si hubiera sido preparado con intención.
- La nota con irregularidades: las últimas cuatro líneas (las únicas que mencionan directamente la intención de morir) muestran diferencias notorias en el tamaño de la letra, la presión del trazo y el estilo de escritura comparadas con el resto del texto, donde el autor hablaba principalmente de abandonar Nirvana.