El ministro de Economía, Luis Caputo, trabaja para conseguir financiamiento del Banco Mundial y fondos privados para proyectos específicos en el último año de la gestión de gobierno de Javier Milei. Además, anticipó que podría conseguir u$s 2000 millones de financiamiento adicional de multilaterales.
Esta semana, el ministro mantuvo encuentros con miembros del Banco Mundial, incluido su presidente, Ajay Banga. Allí, Caputo anunció que busca viabilizar nuevas inversiones por u$s 10.000 millones para proyectos privados.
En el marco de una charla abierta que mantuvo con la vicepresidente para Latinoamérica del Banco Mundial, Susana Cordeiro Guerra, el ministro explicó que el mecanismo implica una parte de financiamiento directo del Banco Mundial y otra de fondos privados que movilizará el organismo hasta alcanzar los u$s 10.000 millones.
Los fondos estarán volcados para proyectos privados específicos de la economía real. En diálogo con los medios presentes, explicó que el mecanismo implicará el involucramiento directo del Banco Mundial y del IFC (Corporación Financiera Internacional), que financia directamente a las empresas.
“El objetivo del Banco Mundial es apalancar para movilizar recursos privados. Eso hace que el financiamiento sea mucho más alto y beneficioso”, dijo el ministro y mencionó que “esto es para proyectos específicos. Puede ser Taka Taka (NdR el proyecto de cobre de First Quantum en Salta), puede ser para la planta de urea de Bahía Blanca”.
Programa financiero
En línea con el programa financiero, el Gobierno trabaja con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para alcanzar un esquema similar al de este año con las garantías para conseguir financiamiento privado.
El foco está puesto en conseguir otros u$s 2000 millones de los multilaterales. “Estamos hablando de los esquemas de garantía”, dijo.
“Más allá del programa financiero, buscamos buffers por si algunas de las cosas que tenemos, no se dan. Si, como dicen, no tenemos financiamiento de la deuda local en dólares, bueno, tenemos los buffers”, agregó el ministro.
La referencia remitió al uso del swap con China para cubrir el posible no refinanciamiento de la deuda en dólares, conocida como Bonares. “El swap está, y como el mercado se pregunta si vamos a tener refinanciamiento de los u$s 5000 millones de la deuda en dólares en ley local, una posibilidad que estamos analizando es el de fondear con el swap con China como un buffer, no necesariamente lo vamos a necesitar usar. Si hubiera refinanciamiento, no lo necesitamos. Si no lo hubiera, con los recursos del Tesoro en pesos le compraríamos al Banco Central los dólares”.