

Con la llegada de febrero y la actualización del cuadro tarifario del transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los usuarios se enfrentan a un nuevo escenario de costos para sus traslados diarios.
En este contexto, el “saldo de emergencia” de la tarjeta SUBE cobra un rol fundamental para quienes, por olvido o falta de tiempo, no llegan a recargar su plástico antes de viajar.
Para este mes, el saldo negativo se consolida en $1.200. Este monto, confirmado por fuentes oficiales del sistema SUBE, rige para los colectivos en todo el territorio nacional y también para el servicio de Subte en la Ciudad de Buenos Aires.
La cifra busca servir de respaldo ante la imposibilidad de carga inmediata, aunque su rendimiento en términos de viajes ha variado debido a los recientes ajustes en el precio del boleto.
En el caso de los trenes del AMBA, el margen de descubrimiento es diferente y varía según la línea. Para los ramales Roca, Sarmiento, San Martín, y Belgrano Sur y Norte, el saldo negativo es menor, ubicándose en torno a los $650.
El ramal Urquiza, en tanto, tiene un límite de -$480, monto que será actualizado una vez finalizado el recambio tecnológico de sus molinetes.

Es vital que los pasajeros habituales del ferrocarril tengan en cuenta esta distinción, ya que el crédito de emergencia se agota más rápido que en otros medios de transporte.
La relación entre el saldo negativo y el costo del pasaje es un punto crítico. Con el boleto mínimo de colectivo en la Ciudad de Buenos Aires rondando los $650, el margen de $1.200 cubre escasamente menos de dos viajes mínimos. Esto obliga a los usuarios a estar más atentos a su saldo disponible para evitar quedar varados a mitad de camino.
Por otro lado, el sistema mantiene el límite de saldo máximo que puede almacenarse en la tarjeta, el cual asciende a $40.000. Este techo permite a los usuarios realizar cargas más abultadas a principio de mes y despreocuparse por la recarga diaria, una estrategia útil frente a la inflación y la necesidad de asegurar la movilidad mensual.
Para facilitar la acreditación de dinero, el sistema expandió sus funcionalidades digitales. La modalidad de “Carga a Bordo” ya se encuentra plenamente operativa en la mayoría de las unidades de colectivo, permitiendo validar las cargas realizadas por homebanking o billeteras virtuales directamente en la validadora del chofer, sin necesidad de pasar por una Terminal Automática.
Asimismo, se recuerda la importancia de tener la tarjeta SUBE registrada a nombre del titular. Este trámite no solo permite recuperar el saldo en caso de pérdida o robo, sino que es requisito indispensable para evitar el cobro de tarifas diferenciadas más altas y para acceder a los descuentos de la Red SUBE, que bonifica los transbordos realizados en un lapso de dos horas.




