

Una investigación independiente encendió las alarmas sobre el crecimiento de la contratación estatal bajo la figura de prestación de servicios en el Gobierno de Gustavo Petro. El autor del informe describe una "nómina paralela" con alto impacto fiscal.
El análisis advierte que este esquema ha aumentado de forma sostenida en los últimos tres años, con efectos directos sobre el gasto público y la estructura laboral del Estado.
El señalamiento surge en un momento clave para el Ejecutivo, marcado por discusiones sobre sostenibilidad fiscal, endeudamiento y reformas estructurales. El estudio plantea interrogantes sobre la eficiencia del modelo de contratación adoptado y su coherencia con el discurso de austeridad.
Crecimiento acelerado de la nómina por prestación de servicios
El informe fue elaborado por José David Castellanos, investigador en gestión pública, quien revisó más de 105.000 contratos reportados en las plataformas Secop I y II. Según sus hallazgos, el valor de estos acuerdos pasó de $12,1 billones en 2022 a $19,3 billones en 2025, un salto de $7,2 billones en apenas tres años.

Ese aumento estuvo acompañado por un mayor número de personas vinculadas mediante esta modalidad. De acuerdo con el estudio, los cargos financiados por contratos de servicios crecieron de 11.851 a 18.685, lo que implica la creación de cerca de 7000 puestos fuera de la planta tradicional del Estado.
Castellanos advirtió, según recolectó el medio Semana, que “en solo tres años, la contratación de servicios pasó de 11.851 puestos a 18.685, lo que equivale a cerca de 7000 cargos creados mediante distintas formas de contratación discrecional”.
Ministerios con mayores incrementos y presión fiscal
El análisis identificó alzas significativas en varias carteras. En Salud, el crecimiento fue del 154%; en Agricultura, 127%; en Ambiente, 117%; y en Trabajo, 285%. El caso más llamativo se presentó en Cultura, donde el aumento acumulado desde 2022 alcanzó el 1985%, según los registros evaluados.

Castellanos sostuvo que este esquema ha sido financiado con endeudamiento y compromisos a futuro. “Como la plata no alcanza, el Gobierno recurrió al crédito. Solo en enero de 2026 se realizó la mayor emisión de deuda externa de la historia, por 4.950 millones de dólares, que pagarán los colombianos con intereses”, afirmó el investigador, al relacionar el crecimiento del gasto con la presión sobre las finanzas públicas.




