

Un destacado proyecto de modernización del sistema de transporte público ha comenzado a desarrollarse en Quito, donde se han incorporado nuevos trolebuses eléctricos de origen chino que aspiran a transformar el sistema y mitigar el impacto ambiental. Las primeras unidades ya están operativas.
De acuerdo con la información proporcionada por el medio especializado Sustainable Bus, esta iniciativa forma parte de un plan para actualizar la flota de una red fundamental para la movilidad urbana, con la finalidad de optimizar el servicio y avanzar hacia un modelo más sostenible en una de las principales ciudades de la región.
Buses eléctricos en Quito: así son las nuevas unidades y por qué destacan
Uno de los aspectos más innovadores es su sistema de alimentación dual, que les permite operar tanto conectados a la red eléctrica como mediante baterías. Esta característica optimiza su circulación en tramos donde no existe infraestructura eléctrica, lo cual mejora la continuidad del servicio.
El proyecto involucra la incorporación de 60 trolebuses articulados fabricados por la empresa china Yutong, diseñados para su operación en el sistema de transporte de la capital ecuatoriana.
Estos vehículos tienen más de 18 metros de largo y poseen la capacidad de transportar a cientos de pasajeros. Además, ofrecen accesos más rápidos gracias a que cuentan con puertas en ambos lados, así como su adaptación a plataformas elevadas.

Renovación clave: así modernizan un sistema que funcionó por décadas
El proyecto incluye una inversión significativa y forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer el transporte público en la ciudad, con foco en la sostenibilidad y la reducción de emisiones.
La modernización llega en un momento importante para la red de trolebuses de Quito, que se aproxima a sus 30 años de operación. La actualización de la flota tiene como objetivo no solo mejorar la experiencia de los usuarios, sino también optimizar la eficiencia del sistema.
Este tipo de iniciativas podría impulsar a otras ciudades de América Latina a adoptar tecnologías similares. Su incorporación no solo mejora el servicio, sino que también contribuye a disminuir la dependencia de combustibles fósiles.









