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Limpiar las ventanas sin dejar marcas ni recurrir a productos especializados es posible con ingredientes que muchas personas tienen en casa. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) propone una fórmula sencilla para preparar un limpiacristales casero, que incluye agua, periódico, vinagre o jugo de limón.

La recomendación aparece en la guía oficial sobre residuos domésticos peligrosos, dentro de una serie de alternativas para disminuir el uso de productos que pueden contener ingredientes tóxicos, corrosivos o inflamables.

Para qué sirve mezclar vinagre o jugo de limón con agua y rociar vidrios

Mezclar una cucharada de vinagre o jugo de limón con agua, rociar vidrios y ventanas y secarlos con papel periódico es un truco pensado como alternativa a ciertos limpiacristales comerciales. Su principal ventaja es que utiliza una cantidad pequeña de un ingrediente ácido, diluido en agua, que muchas veces se encuentra en los hogares.

Tanto el vinagre como el jugo de limón contienen ácidos que pueden ayudar a desprender algunos residuos superficiales.

Se trata de una opción práctica para quienes buscan simplificar la limpieza cotidiana y conocer otras formas de mantener su hogar.

Cuántos litros de agua usar

La proporción recomendada por la EPA es de “una cucharada de vinagre o de jugo de limón por cada litro de agua”. No es necesario agregar ambos ingredientes al mismo tiempo: la guía plantea utilizarlos como alternativas.

Para preparar la mezcla, se pueden seguir estos pasos:

  1. Medir un litro de agua.
  2. Añadir una cucharada de vinagre o, en su lugar, una cucharada de jugo de limón.
  3. Mezclar los ingredientes hasta integrarlos.
  4. Pasar la preparación a un pulverizador limpio y adecuado para líquidos.
  5. Rociar una cantidad moderada sobre el vidrio que se desea limpiar.
  6. Secar la superficie con papel de periódico, tal como indica la recomendación de la EPA.

Por qué recomiendan usar vinagre o limón para rociar y limpiar las ventanas

La recomendación se relaciona con la posibilidad de sustituir productos domésticos por alternativas más sencillas.

En su guía sobre residuos domésticos peligrosos, la EPA explica que ciertos productos sobrantes del hogar pueden presentar riesgos debido a sus ingredientes y a sus propiedades químicas.

En este contexto, la EPA aconseja considerar métodos alternativos para algunas necesidades habituales de limpieza. La mezcla de agua con vinagre o jugo de limón aparece precisamente como una opción para los cristales.