El bicarbonato de sodio es uno de los ingredientes que pueden utilizarse para la limpieza del hogar. Al combinarlo con agua, se obtiene una pasta que permite frotar determinadas superficies para retirar la suciedad acumulada.
La Universidad de Florida, en su publicación Sustancias domésticas peligrosas: alternativas relativamente libres de efectos tóxicos, elaborada por Marie Hammer, Chris Koehler y Randall Cantrell, describe métodos de limpieza con bicarbonato como alternativa a ciertos productos domésticos potencialmente peligrosos. La guía también recomienda probar primero cualquier limpiador en una zona poco visible para comprobar si provoca decoloración.
Para qué sirve el bicarbonato con agua y cómo se aplica
La publicación de la Universidad de Florida incluye el bicarbonato entre las alternativas para la limpieza de uso general. Para aplicarlo, recomienda espolvorear el producto sobre un paño húmedo, frotar la superficie, enjuagar con agua, pulir hasta que quede limpia.
Cuando la suciedad es más difícil de retirar, la guía propone preparar una pasta de bicarbonato con agua. Esta se aplica con un paño para frotar la zona; después, se enjuaga con agua tibia y se seca con un paño limpio.
¿En qué superficies se puede utilizar?
La guía confirma para el uso del bicarbonato de sodio su aplicación en fregaderos y las juntas de baldosas cerámicas. La Universidad de Florida, Sustancias domésticas peligrosas: alternativas relativamente libres de efectos tóxicos, recomienda que el bicarbonato con agua se puede utilizar en:
- Superficies de uso general: la guía propone espolvorear bicarbonato sobre un paño húmedo, frotar, enjuagar con agua y pulir hasta dejar la superficie limpia.
- Juntas de baldosas cerámicas sin sellar: recomienda preparar una pasta de bicarbonato con agua, aplicarla con un cepillo de nailon o un cepillo de dientes que ya no se utilice y enjuagar con agua limpia.
- Superficies con suciedad difícil de retirar: sugiere utilizar una pasta de bicarbonato y agua, frotar con un paño, enjuagar con agua tibia y secar.
- Fregaderos: se frotaban con bicarbonato para mantenerlos libres de manchas.
La guía describe este procedimiento como un método de limpieza general, no como una recomendación para todos los materiales. Además, el bicarbonato con agua no debe considerarse un desinfectante por sí mismo, sino que su uso debe limitarse a las tareas de limpieza para las que resulta adecuado.