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Una mezcla casera elaborada con vinagre blanco, agua con gas y aceite esencial de árbol de té fue analizada en un estudio científico publicado en 2015 para comprobar su capacidad para limpiar y desinfectar superficies del hogar. La investigación comparó esta preparación con el uso de la lavandina y un producto comercial considerado ambientalmente preferible.

La fórmula fue evaluada sobre cerámica y acero inoxidable, además de probar su capacidad para reducir dos tipos de bacterias: Escherichia coli y Staphylococcus aureus. Los resultados mostraron que puede ser una alternativa para determinadas tareas domésticas, aunque no reemplaza a los desinfectantes convencionales en todos los casos.

El trabajo fue realizado por investigadores de la Universidad de Massachusetts Lowell y publicado en el Journal of Applied Microbiology. Como se trata de una investigación de 2015, sus resultados no corresponden a un descubrimiento reciente.

Para qué sirve la mezcla y qué dice el estudio científico

En las pruebas de limpieza sobre cerámica, la mezcla casera sirvió para remover una mayor proporción de suciedad entre los tres productos analizados: alcanzó un 69,23% de reducción, frente al 58,13% del producto ambientalmente preferible y al 49,38% de la lavandina.

En acero inoxidable, el comportamiento fue diferente. La mezcla removió un 59,41% de la suciedad, mientras que la lavandina y el producto ambientalmente preferible superaron el estándar del 85%.

Los investigadores también analizaron la capacidad de la preparación para reducir bacterias. La mezcla recién hecha tuvo un comportamiento diferente según el microorganismo:

  • Frente a E. coli, alcanzó una reducción de al menos 5 log10 en acero inoxidable y de 3,97 log10 en cerámica.
  • Frente a S. aureus, consiguió reducciones de 1,90 log10 en acero inoxidable y 2,71 log10 en cerámica.
  • En términos porcentuales, la preparación recién hecha eliminó más del 97% de los microorganismos en todas las condiciones analizadas.
  • La lavandina y el producto ambientalmente preferible fueron más eficaces en conjunto.

Cómo preparar la mezcla de vinagre, agua con gas y aceite de árbol de té

La preparación utilizada por los investigadores contiene tres ingredientes y debe hacerse poco antes de utilizarla. La receta evaluada en el laboratorio fue:

  • 240 mililitros de agua con gas.
  • 240 mililitros de vinagre blanco destilado, con una acidez del 5%.
  • 100 microlitros de aceite de árbol de té.

El estudio indica que la mezcla recién preparada fue utilizada dentro de la primera hora. También se preparó otra muestra que permaneció 24 horas a temperatura ambiente para comparar su rendimiento.

En las pruebas de limpieza sobre cerámica, la mezcla casera fue la que consiguió remover una mayor proporción de suciedad entre los tres productos analizados. Shutterstock

Por qué el vinagre es el ingrediente más importante

Uno de los resultados más interesantes del estudio apareció cuando los investigadores probaron cada ingrediente por separado sobre acero inoxidable. El vinagre diluido al 50%, probado sobre acero inoxidable, fue el único componente que alcanzó una reducción de al menos 5 log10, y lo hizo contra E. coli.

Los investigadores concluyeron que el vinagre parece contribuir en mayor medida a la limpieza de la cerámica y a la desinfección de ambas superficies. También señalaron que el vinagre diluido puede alcanzar un nivel de desinfección similar al de la mezcla completa bajo las condiciones analizadas.

El aceite de árbol de té, en cambio, tuvo un aporte limitado en la concentración utilizada. Los investigadores señalaron que en esa dilución tuvo poca actividad contra S. aureus. También mencionaron que este aceite puede provocar dermatitis de contacto y lo asociaron con posibles efectos de disrupción endocrina.

Hay además una advertencia importante: la preparación debe utilizarse fresca si se busca una acción desinfectante. Después de permanecer 24 horas a temperatura ambiente, perdió aproximadamente la mitad de su actividad desinfectante.