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Las papas son uno de los alimentos más versátiles de la cocina y pueden prepararse de muchas maneras, pero conseguir una textura perfecta depende en buena medida de cómo se cocinan.

Un truco sencillo consiste en agregar una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio al agua de hervor, especialmente cuando después se busca dorarlas o freírlas.

Este ingrediente modifica ligeramente el agua de cocción y puede influir en la superficie de la papa, ayudando a conseguir un resultado más crocante por fuera y tierno por dentro cuando se termina la preparación en sartén, horno o freidora.

Para qué sirve agregar bicarbonato al hervir las papas

El bicarbonato vuelve el agua de cocción más alcalina, lo que favorece que la superficie de las papas se ablande y libere parte del almidón. Al escurrirlas y luego cocinarlas a alta temperatura, esa capa exterior puede contribuir a formar una superficie más dorada y crocante.

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Entre los principales beneficios de este truco se encuentran:

  • Ayuda a conseguir una superficie más crocante.
  • Favorece un dorado más marcado al cocinar las papas posteriormente.
  • Permite lograr un contraste entre el exterior dorado y un interior tierno y esponjoso.
  • Puede ser útil para papas al horno, fritas o doradas en sartén.
  • Es una técnica sencilla que requiere una cantidad muy pequeña de bicarbonato.

La clave está en no excederse con el ingrediente, ya que una cantidad demasiado grande puede modificar el sabor de las papas.

Cómo hervir las papas con bicarbonato

El procedimiento es simple y se puede adaptar según la preparación que se quiera realizar después. No obstante, para conseguir un buen resultado, lo importante es que las papas estén cortadas en tamaños similares para que se cocinen de manera pareja.

Ingredientes

  • 4 o 5 papas.
  • Agua suficiente para cubrirlas.
  • 1 cucharadita de sal.
  • Una pequeña cantidad de bicarbonato de sodio.
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Paso a paso

  1. Pelar y cortar las papas en trozos de tamaño similar.
  2. Colocarlas en una olla y cubrirlas con abundante agua fría.
  3. Agregar la sal y el bicarbonato al agua.
  4. Llevar la olla al fuego y esperar hasta que comience a hervir.
  5. Cocinar hasta que las papas estén tiernas, pero sin llegar a desarmarse.
  6. Escurrilas cuidadosamente.
  7. Dejarlas unos minutos para que pierdan parte de la humedad superficial.
  8. Opcionalmente, se puede llevar al horno, sartén o aceite caliente para conseguir el dorado y crocante final.

El secreto para que queden crocantes por fuera

El bicarbonato no hace que una papa sea crocante por sí solo. Su función está relacionada con la superficie del tubérculo durante el hervor y resulta especialmente interesante cuando existe una segunda etapa de cocción a alta temperatura.

Después de hervirlas, conviene manipularlas suavemente para que la superficie quede algo irregular. Esos pequeños bordes y zonas de almidón expuesto pueden dorarse durante la cocción posterior y generar una textura más crujiente.

Por eso, este truco funciona especialmente bien para papas al horno o fritas, donde se busca justamente un exterior dorado y crocante con un centro suave.