Al momento de iniciar una sucesión, el desconocimiento de las obligaciones legales que integran una herencia puede generar conflictos entre herederos o, incluso, provocar gastos adicionales que no fueron previstos en el trámite.
En este marco, la abogada Liliana Menalled, especialista en sucesiones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), enumeró algunas de las situaciones que podrían generar dificultades durante el proceso sucesorio.
Este trámite está regulado por el Código Civil y Comercial de la Nación y tiene como fin hacer la partición de bienes para determinar qué parte le corresponde a cada uno de los herederos.
Los errores más comunes al tramitar una sucesión
En el artículo publicado por la doctora Liliana Menalled, se detallan una serie de errores comunes que pueden perjudicar una sucesión:
1. Repartir los bienes sin completar los pasos legales
Uno de los errores es acordar entre familiares quién se queda con una propiedad, un vehículo u otros bienes antes de completar la partición.
La declaratoria de herederos reconoce judicialmente quiénes son los herederos en una sucesión intestada. Sin embargo, no debe confundirse con la partición, que es el acto mediante el cual se divide la herencia y se adjudican los bienes legalmente.
El artículo 2363 del Código Civil y Comercial establece que la indivisión hereditaria solo cesa con la partición. Los acuerdos familiares informales no equivalen, por sí solos, a una adjudicación legal de los bienes.
Por lo tanto, no se pueden vender, transferir o distribuir el patrimonio sin cumplir con los requisitos judiciales y registrales que correspondan, o podría generarles conflictos legales y económicos a los involucrados.
2. Presentar documentación incompleta o incorrecta
“Según estudios especializados, la documentación incompleta o incorrecta es una de las causas más comunes de demoras en el proceso sucesorio”, detalla la letrada.
Las partidas de fallecimiento y los vínculos familiares, junto con la información sobre los bienes, son necesarias para acreditar quiénes tienen derecho a heredar y determinar qué integra el patrimonio.
Entre los documentos que, si o si, deben estar actualizados se encuentran:
- Acta de matrimonio: vigencia de 3 meses desde emisión
- Certificado de dominio: vigencia de 30 días
- Partida de defunción: debe ser la partida arancelada, no el certificado gratuito
3. No identificar todos los bienes de la persona fallecida
Otro de los errores es no determinar qué bienes, derechos y obligaciones integran la herencia.
Si durante el trámite no se identifica una propiedad, un vehículo, una cuenta bancaria u otro activo, puede ser necesario realizar gestiones adicionales para incorporarlo o regularizar su situación.
Menalled recomienda relevar el patrimonio antes de avanzar con el proceso. Según el caso, esto puede implicar consultar registros de inmuebles y automotores, reunir información bancaria o verificar la existencia de inversiones.
Vale destacar que omitir bienes puede ser considerado un fraude sucesorio y traer consecuencias legales a los herederos.
4. Ignorar las deudas de la persona fallecida
Las deudas de la persona fallecida no desaparecen, sino que también deben considerarse al determinar el patrimonio hereditario.
Entre ellas pueden encontrarse obligaciones bancarias, impuestos, expensas u otros compromisos pendientes.
El Código Civil y Comercial regula la responsabilidad de los herederos. Como regla, el heredero responde por las deudas hereditarias hasta el valor de los bienes recibidos, con las excepciones previstas por la ley.
Por eso, antes de tomar decisiones sobre la herencia, conviene identificar tanto los activos como las obligaciones pendientes y consultar cómo deben tratarse en el expediente.