Guardar la carne y el pollo de manera incorrecta puede acelerar su deterioro y favorecer la proliferación de bacterias. Sin embargo, con algunos cuidados sencillos es posible prolongar su conservación, evitar el desperdicio de alimentos y reducir los riesgos para la salud.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) explica cómo organizar los productos dentro de la heladera para mantenerlos en buenas condiciones.
Según las recomendaciones del organismo, la temperatura, el tipo de recipiente y la separación entre alimentos crudos y cocidos son factores fundamentales para garantizar su seguridad.
Cómo guardar la carne y el pollo en la heladera para que duren más tiempo
Una de las principales recomendaciones de la ANMAT es colocar las carnes crudas en la parte inferior de la heladera, sobre los cajones de frutas y verduras. Esta ubicación permite aprovechar una zona fría y, al mismo tiempo, reducir el riesgo de que los líquidos de la carne entren en contacto con otros alimentos.
A su vez, tanto la carne vacuna como el pollo deben conservarse en recipientes limpios, tapados y adecuados para alimentos. De esta manera, se evita que sus jugos contaminen las preparaciones cocidas, las frutas, las verduras u otros productos listos para consumir.
Otro aspecto fundamental es mantener la cadena de frío. Según el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), la heladera debe mantenerse a una temperatura de entre 4 °C y 5 °C, sin sobrecargarla para permitir la circulación del aire frío. También recomienda abrir la puerta lo menos posible y durante períodos breves.
Si no se van a consumir dentro de esos períodos, lo más conveniente es fraccionarlos y guardarlos en el freezer antes de que termine su tiempo de conservación en la heladera. La ANMAT señala que el pollo crudo puede mantenerse congelado entre 9 y 12 meses y la carne vacuna entre 6 y 12 meses, para conservar su calidad en condiciones adecuadas.
Cuántos días se puede guardar la carne y el pollo en la heladera
El tiempo de conservación depende del tipo de alimento y de las condiciones en las que se mantenga refrigerado. Por eso, no todas las carnes tienen la misma duración.
De acuerdo con la información publicada por el departamento estadounidense de Agricultura, estos son los períodos estándar para conservar alimentos crudos en la heladera:
- Pollo crudo: entre 1 y 2 días.
- Carne picada cruda: entre 1 y 2 días.
- Carne vacuna o de cerdo: entre 3 y 5 días.
- Pescado crudo: entre 1 y 2 días.
Es importante tener en cuenta que estos tiempos de conservación pueden variar según cómo se guarden los alimentos. Por eso, siempre conviene revisar la fecha de vencimiento y las indicaciones del envase para asegurarse de que la carne o el pollo se mantengan en buenas condiciones.
Si la carne o el pollo no se van a consumir dentro del período recomendado, conviene congelarlos cuanto antes, en lugar de esperar hasta el último día.
El error que hay que evitar al guardar carne y pollo
Uno de los errores más frecuentes es colocar la carne cruda en un estante superior o dejarla junto a alimentos que ya están cocidos. Si sus jugos gotean sobre otros productos, pueden provocar una contaminación cruzada.
Para evitarlo, la recomendación es mantener los alimentos crudos separados de las preparaciones listas para consumir: las sobras y las comidas cocidas deben guardarse tapadas, preferentemente en recipientes poco profundos, y refrigerarse lo antes posible.
También se aconseja evitar que los alimentos cocidos permanezcan más de dos horas a temperatura ambiente. En jornadas de mucho calor, ese margen debe reducirse a una hora.
A su vez, hay que limpiar las superficies, las tablas y los utensilios después de manipular carne o pollo crudos, y lavarse las manos con agua y jabón antes de continuar con la preparación de otros alimentos.