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Durante décadas, el S&P 500 fue una de las inversiones favoritas para quienes buscan hacer crecer su patrimonio a largo plazo. Su composición, integrada por las 500 empresas más grandes de Estados Unidos, le permitió atravesar crisis económicas, pandemias y conflictos geopolíticos con una rentabilidad consistente.

En la última década, el índice acumuló un rendimiento cercano al 200%, mientras que en los últimos cinco años avanzó alrededor de un 85%. Históricamente, además, ofrece una rentabilidad media anual de entre el 10% y el 12%, impulsada especialmente por el crecimiento de las compañías tecnológicas.

Sin embargo, existen algunos ETF que consiguieron superar ampliamente esos retornos. Se trata de instrumentos con una mayor concentración en sectores específicos, principalmente tecnología e inteligencia artificial, que en los últimos años lideraron las ganancias de Wall Street.

Qué es un ETF y por qué cada vez más inversores los eligen

Un ETF es un fondo de inversión que cotiza en bolsa como si fuera una acción y que agrupa una cartera de activos, como acciones, bonos u otros instrumentos financieros. En la mayoría de los casos, estos fondos buscan replicar el comportamiento de un índice determinado.

Su crecimiento durante los últimos años respondió a varias ventajas: permiten diversificar inversiones con una sola operación, tienen costos de administración relativamente bajos y brindan transparencia sobre los activos que los integran.

Además, los inversores argentinos pueden acceder a muchos de estos instrumentos mediante CEDEARs de ETF, que se negocian tanto en pesos como en dólares en el mercado local.

Los 3 ETF que le ganaron al S&P500

Si bien el S&P 500 continúa siendo la referencia para quienes buscan invertir a largo plazo, algunos índices lograron obtener rendimientos aún mayores. Estos son tres de los ETF que más se destacaron en los últimos años y que los especialistas siguen de cerca por su potencial de crecimiento:

1. Invesco QQQ

Uno de los ETF con mejor desempeño de largo plazo es el QQQ, administrado por Invesco, que replica al índice Nasdaq 100 y reúne a las 100 compañías tecnológicas más importantes del mundo.

Entre sus principales posiciones aparecen gigantes como Microsoft, Apple, Nvidia, Amazon, Meta y Alphabet, empresas que lideraron gran parte del crecimiento bursátil durante la última década.

Su rendimiento promedio anual ronda el 20%, muy por encima del 13% anual que registró el S&P 500 en el mismo período. De hecho, logró superar al índice de referencia en siete de los últimos diez años, convirtiéndose en una de las alternativas favoritas para quienes buscan una mayor exposición al sector tecnológico.

2. VanEck Semiconductor ETF (SMH)

Otro de los fondos que más se destacó fue el SMH, el ETF de VanEck enfocado en la industria mundial de semiconductores.

Este fondo concentra empresas clave para el desarrollo de la inteligencia artificial, como fabricantes de chips y componentes esenciales para centros de datos, computación de alto rendimiento y procesamiento de información.

Entre 2020 y la actualidad acumuló un rendimiento cercano al 220%, impulsado principalmente por la explosión de la demanda de infraestructura para inteligencia artificial.

Los analistas consideran que el crecimiento estructural del sector todavía tiene un importante recorrido, ya que la expansión de la IA seguirá requiriendo cada vez más capacidad de procesamiento y equipamiento tecnológico.

3. iShares Expanded Tech Sector ETF (IGM)

El tercer ETF que logró superar ampliamente al S&P 500 es el IGM, creado en 2001. A diferencia del índice tradicional, este fondo elimina prácticamente la exposición a sectores como energía y finanzas para concentrarse en las principales empresas tecnológicas estadounidenses.

Gracias a esa estrategia, obtuvo un rendimiento promedio anual cercano al 23% desde su creación, aproximadamente diez puntos porcentuales por encima del desempeño promedio del S&P 500 durante el mismo período.

¿Por qué conviene invertir en otros ETFs?

Si bien el S&P 500 es considerado por muchos especialistas como una de las mejores alternativas para invertir a largo plazo, una estrategia más diversificada puede incorporar ETF sectoriales con el objetivo de potenciar el rendimiento esperado. Así lo sostuvo Nahuel Bernués, economista, asesor financiero y fundador de Quaestus Advisory, en diálogo con El Cronista.

Según el especialista, uno de los sectores con mayor potencial de crecimiento es el que combina inteligencia artificial e infraestructura energética. “El cuello de botella del boom de IA ya no son los modelos, es la energía para alimentar los data centers”, explicó.

En ese contexto, destacó al ETF AIPO, un fondo que invierte en compañías estadounidenses que obtienen una parte significativa de sus ingresos de actividades vinculadas a la inteligencia artificial y a la infraestructura energética necesaria para sostener su expansión. Entre ellas se incluyen empresas relacionadas con centros de datos, equipamiento de redes, hardware y soluciones de energía descentralizada.

En contraposición, Bernués se mostró más cauto con el sector energético tradicional. Según señaló, hoy evitaría ETF enfocados en petróleo y gas, como XLE, ya que considera que buena parte del desempeño reciente de ese segmento respondió a factores geopolíticos extraordinarios que podrían perder fuerza si aumenta la oferta mundial de crudo.