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El riesgo país arrancó septiembre con el pie derecho, al bajar 2,1% este martes y operar a 501 puntos básicos, muy cerca de perforar las 500 unidades.

Los bonos soberanos subieron levemente y las acciones argentinas operaron mixtas, en una rueda marcada nuevamente por la suba del barril de petróleo, ante el aumento de la tensión en Medio Oriente.

Los bonos en dólares avanzaron hasta 0,47% en el exterior, liderados por el Global 2046. En la plaza local, en tanto, subieron hasta 0,7%.

El Merval avanzó 0,6% medido en dólares y operó a u$s 1911. Pampa Energía encabezó el panel líder, con una suba de 2,2%. La otra cara de la moneda es Transener, que baja 4,9%.

Los ADR de empresas argentinas avanzaron hasta 4,6%, liderados por Vista. En segundo lugar, en tanto, se ubicó Pampa, que creció 2,1%.

El driver de la rueda fue el aumento del precio del petróleo, que empujó a las acciones energéticas. El Brent trepó 7,7% hasta los u$s 95, mientras que el WTI alcanzó los u$s 90.

En ese contexto, subieron las acciones de energéticas, pero cayeron el resto. Así, los índices bursátiles de Wall Street operaron en rojo. El Dow Jones retrocedió 0,79%, mientras que el S&P 500 bajó 0,71%. El tecnológico Nasdaq, en tanto, perdió 1,03%.

“El apetito por riesgo se vio fuertemente erosionado por una nueva escalada bélica entre Estados Unidos e Irán en el Estrecho de Ormuz, que disparó los precios del crudo a máximos de cinco semanas, sumado al endurecimiento en los rendimientos de la deuda soberana global tras la lectura cautelosa del mercado laboral (vía datos JOLTS) y el mensaje hawkish de Kevin Warsh”, consignó Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.

Riesgo país: ¿quiebra los 500 puntos?

Tras un agosto en el que riesgo país trepó desde 430 unidades hasta 512 puntos, en el mercado son optimistas con respecto a septiembre.

Gustavo Gardey, cofundador de Bull Road Investments, sostiene que la baja del riesgo país está explicada por una combinación de factores locales y externos que fortalecen la confianza de los inversores.

“Las mediciones muestran un repunte en la imagen del oficialismo que refuerzan la lectura de que el mercado ya contempla como escenario base una alta probabilidad de continuidad electoral. Un riesgo país en la zona actual refleja esa previsibilidad descontada, ya que un panorama de menor certidumbre política se traduciría en spreads considerablemente más amplios”, explicó a El Cronista.

“Creemos que las valuaciones incorporan mejor los riesgos tras la caída y la relación riesgo-retorno luce más equilibrada. En este marco, adoptamos una postura algo más constructiva sobre la historia de crédito y vemos margen para una compresión gradual del riesgo país que permita recuperar parte del terreno perdido”, advierten en PPI.

Sin embargo, Gardey fue cauto: “No obstante, este escenario de estabilidad relativa convive con la cautela propia del trayecto electoral: hacia adelante, el camino puede deparar eventos políticos, económicos o legislativos capaces de alterar el pulso del humor social y desatar episodios transitorios de volatilidad”.

“Si la acumulación de reservas y la disciplina fiscal se sostienen, el indicador tiene el terreno propicio para perforar los 500 puntos y buscar la zona de los 400 a 450 puntos básicos hacia el cierre del año. De todas formas, la consolidación de este objetivo también dependerá de ciertos factores externos clave, como una baja de tasas de interés por parte de la FED que hoy se ve difícil que suceda, dado los comentarios recientes de su presidente que mantienen la cautela global”, concluyó el analista.