El “Topo” que prometió destruir al Estado por dentro (y el Estado jibarizado que construyó)
Javier Milei se presenta en el mundo como el primer Presidente libertario de la historia. Y en gran medida, su gobierno es visto como un laboratorio de reformas aceleradas, de la mano de una batalla cultural para moldear una nueva concepción de lo estatal.
Desde el 10 de diciembre de 2023, el economista moldea al Estado que prometió implosionar y lo hace a base de una mega ley, vetos y decretos, consumando un relajamiento sistemático de las regulaciones públicas y una erosión gradual de sus funciones y estructuras.
Lo que surge, en su lugar, es un Estado jibarizado pero no por ello menos fuerte en las funciones que elige mantener. Una configuración que se refleja con mayor fidelidad en el neoliberalismo de los '90 contra el cual se compara, que en el paraíso anarcocapitalista que alguna vez prometió forjar.
Dos años después, lo que emerge es el nuevo Estado de Milei.



