Los teléfonos móviles podrían dejar de ocupar el centro de la vida digital en la próxima década. Esa es, al menos, la visión de Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Meta, la compañía propietaria de WhatsApp, Instagram y Facebook, quien sostiene que las gafas inteligentes con realidad aumentada terminarán sustituyendo a los smartphones como principal herramienta tecnológica de uso cotidiano.
Durante la presentación de nuevos desarrollos tecnológicos de la empresa, Zuckerberg reiteró una idea que viene defendiendo desde hace varios años: en el futuro, muchas personas dejarán de llevar el teléfono en el bolsillo y utilizarán gafas inteligentes para comunicarse, trabajar, acceder a información y consumir contenidos digitales.
Según el empresario, los teléfonos móviles han llegado a un punto de madurez que limita la innovación, mientras que la realidad aumentada abre una nueva etapa en la interacción entre las personas y la tecnología.
¿Cómo son las gafas inteligentes que podrían sustituir al celular?
El dispositivo que concentra las expectativas de Meta es la nueva generación de gafas inteligentes desarrolladas junto a la marca Ray-Ban. Estas incorporan una pantalla de alta resolución integrada en uno de los cristales, visible únicamente para quien las utiliza.
La tecnología permite visualizar notificaciones, indicaciones de navegación, traducciones en tiempo real, subtítulos y diversos elementos digitales sin necesidad de sacar el teléfono del bolsillo. Además, el control puede realizarse mediante comandos de voz, gestos manuales y accesorios capaces de interpretar movimientos musculares para interactuar con la interfaz.
Según Zuckerberg, este formato representa la evolución natural de la informática personal porque combina visión, audio, conectividad e inteligencia artificial en un único dispositivo que acompaña al usuario durante toda la jornada.
¿Realmente estamos cerca del fin de los smartphones?
Aunque la propuesta resulta ambiciosa, la transición todavía enfrenta varios desafíos. Las gafas inteligentes actuales continúan dependiendo parcialmente de un teléfono para determinadas funciones y no ofrecen una autonomía total comparable a la de un smartphone convencional.
Otro factor relevante es el precio. El modelo presentado por Meta tiene un valor estimado de 799 dólares en Estados Unidos y llegará progresivamente a distintos mercados internacionales durante 2026, una estrategia que busca ampliar la adopción de esta tecnología entre los consumidores.
Pese a estas limitaciones, Meta continúa desarrollando un ecosistema compuesto por gafas inteligentes, inteligencia artificial y dispositivos de interacción avanzada.
Para Zuckerberg, la evolución tecnológica terminará convirtiendo estos productos en una herramienta habitual, capaz de modificar la forma en que las personas se comunican, trabajan y acceden a la información en su vida diaria.