

La lavadora es uno de los electrodomésticos de uso habitual en los hogares de España, por lo que pequeños cambios en la forma de utilizarla pueden terminar repercutiendo en la factura de electricidad. Entre ellos, la temperatura elegida para cada ciclo es uno de los factores que más influye en el consumo.
El asesor energético Iván Terrón recomienda utilizar programas con agua fría cuando las prendas no están especialmente sucias. El especialista sostiene que calentar el agua es una de las tareas que más energía demanda durante el lavado.
Por qué lavar con agua fría permite reducir el consumo de la lavadora
“Si la ropa no tiene muchas manchas, es mucho mejor poner un lavado frío porque, aparte de que la ropa se gasta muchísimo menos, consumes un 90% menos comparado con el agua caliente”, ha explicado Iván Terrón en sus redes sociales.
La recomendación resulta especialmente relevante teniendo en cuenta la frecuencia con la que se utiliza este aparato. Según un estudio de Samsung Ecobubble realizado junto con IPSOS citado por el mismo medio, las lavadoras de los españoles funcionan una media de 312 horas al año.

La clave está en que la lavadora no solo necesita electricidad para mover el tambor, centrifugar o hacer funcionar sus componentes internos. Cuando se selecciona un ciclo a mayor temperatura, también debe emplear energía para calentar el agua hasta alcanzar los grados indicados en el programa.
Además del posible ahorro económico, Terrón destaca que las prendas sufren menos desgaste con el agua fría. Por eso, cuando la ropa no presenta suciedad difícil de eliminar, utilizar temperaturas más bajas puede contribuir tanto a reducir el consumo como a conservar mejor los tejidos.
Cómo utilizar la lavadora para gastar menos electricidad
La temperatura no es el único elemento que puede modificar el consumo. Una de las recomendaciones habituales consiste en esperar hasta disponer de una carga suficiente antes de encender la lavadora, en lugar de realizar varios ciclos con poca ropa.
También es conveniente adaptar la duración del programa al nivel real de suciedad. Para prendas utilizadas durante poco tiempo y sin manchas importantes, un ciclo excesivamente largo o a elevada temperatura puede generar un consumo adicional que no siempre resulta necesario.

Entre los consejos de Endesa también aparecen utilizar programas más cortos cuando sea posible, evitar cantidades excesivas de detergente y reducir el uso de la secadora, otro de los electrodomésticos con un elevado consumo por ciclo.
De esta forma, el lavado con agua fría puede convertirse en uno de los cambios más sencillos para intentar reducir la factura de luz. La recomendación de Iván Terrón pasa consiste en reservar las temperaturas altas para aquellas prendas o manchas que realmente las necesiten y optar por ciclos fríos para el resto de la colada.


