Un medicamento inhalado de uso habitual podría cambiar el abordaje del asma grave. Un estudio internacional liderado por el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA) confirmó que un tipo de fármaco ya conocido puede frenar la progresión de esta enfermedad respiratoria. El hallazgo abre una alternativa terapéutica relevante para pacientes con asma grave y difícil control.
La investigación se centra en los medicamentos anticolinérgicos o muscarínicos de acción prolongada, conocidos como LAMA. Estos fármacos se utilizan principalmente en el tratamiento de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Sin embargo, los nuevos datos muestran un impacto directo en el asma grave.
El trabajo se basa en una revisión amplia de estudios clínicos y datos de práctica real. Los resultados confirman mejoras sostenidas en la función pulmonar y una reducción significativa de las crisis asmáticas. Además, el perfil de seguridad observado refuerza su potencial uso clínico.
Un medicamento inhalado que podría frenar el asma grave
El estudio demuestra que los LAMA no actúan solo como broncodilatadores. Según explicó Ibon Eguíluz, uno de los investigadores que dirigió el trabajo, estos medicamentos también tienen efectos antiinflamatorios y pueden prevenir el deterioro del tejido pulmonar.
Este enfoque redefine el papel de un medicamento inhalado dentro del tratamiento del asma grave. Hasta ahora, su uso se asociaba casi exclusivamente a la EPOC. La evidencia científica amplía su utilidad en pacientes asmáticos con cuadros complejos.
Los investigadores destacan que este medicamento inhalado podría incorporarse de forma temprana en la estrategia terapéutica. Esto permitiría mejorar el control de la enfermedad antes de recurrir a tratamientos más avanzados y costosos.
Qué pacientes con asma grave podrían beneficiarse más
Los resultados indican que los beneficios son especialmente relevantes en personas mayores. Con el paso del tiempo, aumentan ciertas conexiones nerviosas en los pulmones que hacen que estos fármacos sean más eficaces.
También se observaron respuestas positivas en pacientes con producción excesiva de mucosidad. En estos casos, el medicamento inhalado mostró una mejor capacidad para reducir síntomas persistentes y crisis recurrentes.
El estudio señala un efecto favorable en personas cuyas crisis de asma grave se desencadenan por infecciones virales. En este grupo, la respuesta al tratamiento fue superior a la observada con terapias convencionales.
Impacto clínico y cambio en las recomendaciones terapéuticas
Los investigadores identificaron beneficios en pacientes con patrones específicos de obstrucción en las vías respiratorias centrales. Además, se observaron mejoras en personas con asma no alérgica, un subtipo que suele responder peor a otros tratamientos.
Este avance permitirá optimizar las terapias disponibles. Según afirmó María José Torres, investigadora responsable del grupo de Enfermedades Alérgicas de IBIMA, este conocimiento permitirá mejorar la calidad de vida de los pacientes y retrasar la necesidad de fármacos biológicos en algunos casos.
El estudio consolida el papel de los LAMA dentro de las recomendaciones clínicas internacionales. Además, abre nuevas líneas de investigación orientadas a una medicina más eficaz y adaptada a cada perfil de paciente.
La investigación fue realizada por científicos de IBIMA Plataforma BIONAND, el Hospital Regional Universitario de Málaga y la Universidad de Málaga. El trabajo coordinó una publicación clave de la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica, reforzando el alcance internacional del hallazgo.