El portavoz de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en el Congreso, Gabriel Rufián, cuestionó por qué trabajadores que atraviesan dificultades económicas pueden compartir preferencias políticas con grandes empresarios como el presidente de Mercadona, Juan Roig.
La declaración se produjo el pasado 9 de abril, durante un encuentro con la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, en Barcelona. Allí, Rufián reconoció que la izquierda ha decepcionado a parte de sus votantes en cuestiones como el acceso a la vivienda y pidió revisar la manera en que los partidos progresistas se dirigen a la clase trabajadora.
Sus palabras recuperan actualidad a pocas semanas de las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre, en una campaña marcada por la crisis de vivienda, los problemas de poder adquisitivo y la disputa por el voto de los trabajadores.
¿Qué dijo Gabriel Rufián sobre los trabajadores de Mercadona y Juan Roig?
Durante su intervención, el dirigente republicano utilizó a Mercadona para ilustrar lo que considera uno de los principales problemas de la izquierda: su dificultad para conectar con personas que, pese a encontrarse en situaciones de precariedad económica, se sienten representadas por partidos de derecha.
“La pregunta que nos tenemos que hacer como formaciones de izquierda es por qué un currela de Mercadona vota lo mismo que Juan Roig. ¿Quién se equivoca, el currela o Juan Roig?”, afirmó Rufián.
El diputado continuó su reflexión con una referencia directa al precio de la vivienda y al apoyo que reciben algunos dirigentes de Vox entre los trabajadores. “Porque alguien súper puteado y precario que paga por una habitación lo mismo que sus padres por una casa flipa con Figaredo”, añadió, en alusión al diputado José María Figaredo.
Con esta comparación, Rufián puso el foco en la relación entre las condiciones económicas y las preferencias políticas. Su planteamiento partía de la necesidad de entender por qué determinados trabajadores se identifican con representantes de la derecha, en lugar de atribuirles automáticamente una posición ideológica.
Rufián reconoce los errores de la izquierda: “Hemos decepcionado en vivienda”
El portavoz de ERC también reconoció durante el encuentro que las formaciones progresistas no habían respondido satisfactoriamente a algunas de las principales preocupaciones de los ciudadanos.
Entre ellas destacó la vivienda, una cuestión que afecta especialmente a los jóvenes y a quienes destinan una parte importante de sus ingresos al alquiler.
El problema aparece reflejado en las estadísticas oficiales. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el 44,3% de los jóvenes de entre 26 y 34 años vivía con sus padres en 2025. Entre quienes permanecían en el hogar familiar, el 47,3% señalaba que no podía permitirse comprar o alquilar una vivienda.
Además, el 7,6% de la población mayor de 15 años había buscado vivienda durante ese año sin conseguir cambiar de residencia. De ese grupo, casi siete de cada diez personas identificaban los precios elevados como el principal obstáculo.
El dirigente también advirtió de que los partidos de izquierda no deberían descalificar a los votantes de otras formaciones. En su opinión, hacerlo puede dificultar todavía más la recuperación de su apoyo electoral.
Elecciones del 29N: la reflexión de Rufián vuelve al centro del debate político
Las declaraciones de abril adquieren un nuevo contexto tras la convocatoria de las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre, en medio de la crisis política provocada por los decretos de vivienda del Gobierno.
El asunto que Rufián utilizó para explicar la desconexión de la izquierda con determinados trabajadores se ha convertido en una de las grandes cuestiones de la campaña electoral.
Según el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) de octubre de 2026, el 55,7% de los encuestados mencionó la vivienda entre los principales problemas de España. El mismo sondeo atribuyó una estimación de voto del 17,1% a Vox, frente al 6,1% de Sumar-Frente Amplio y el 3,1% de Podemos.
Estas cifras no permiten concluir que los problemas económicos determinen el voto a una formación concreta, pero muestran la relevancia que han adquirido la vivienda y la competencia electoral entre los partidos.
En abril, Rufián también había defendido la necesidad de unir esfuerzos entre distintas organizaciones de izquierda para ampliar su representación política. Sin embargo, las negociaciones para conformar una candidatura común de cara al 29N no consiguieron cerrar un acuerdo amplio antes del plazo electoral.
Así, la pregunta que el portavoz de ERC lanzó sobre un trabajador de Mercadona y Juan Roig vuelve a adquirir relevancia: cómo pueden los partidos de izquierda recuperar el apoyo de quienes afrontan dificultades económicas, en un momento en que la vivienda ocupa un lugar central en la campaña.