El Gobierno vuelve a activar mañana su doble instancia semanal de coordinación política: este martes a las 10 el presidente Javier Milei volverá a reunir al Gabinete completo en la Casa Rosada, mientras que a las 13 se reencontrará la Mesa Política, en una jornada que llega con la definición del Presupuesto 2027 como uno de los puntos centrales de la agenda en este mes de septiembre.

El antecedente inmediato es la reunión de la semana pasada, cuando el Presidente convocó a los ministros luego de meses sin encuentros en Balcarce 50, y concentró buena parte del encuentro en el tema de la morosidad, un asunto que empieza a debatirse esta semana en comisiones del Congreso, tal como detalló El Cronista.

Con el comienzo del noveno mes del año, otro tema vuelve al centro de la escena es la presentación del Presupuesto para el martes 15, cuya organización, según supo El Cronista, está siendo liderada por el jefe de Gabinete, Diego Santilli. “Yo creo que hay una posibilidad de que se empiece a hablar en la mesa de mañana dado que se empezó a despejar la agenda legislativa de Diputados y no tienen tantos temas, casi todo está concentrado en el Senado”, señalaron cerca del Gobierno.

El trasfondo de la discusión tiene un capítulo previo. Días atrás circuló en el núcleo duro del oficialismo la idea de que Milei repitiera la presentación en persona del proyecto ante el Congreso, tal como había ocurrido con la primera edición de su gestión. “Es el mejor comunicador que tenemos, por lejos”, consideraron desde la mesa chica presidencial.

Sin embargo, el propio Milei terminó por descartar esa alternativa: allegados al Presidente confirmaron que el evento no se repetirá, pese a que algunos funcionarios lo impulsaban como una forma de capitalizar políticamente el anuncio.

El adelanto enviado por Economía plantea para 2027 una desaceleración significativa de la inflación, recuperación de los salarios reales y del ingreso de los hogares, un incremento real de la recaudación apoyado en la actividad y las exportaciones y la continuidad de la reducción de la carga tributaria. También proyecta mejoras en desempleo, pobreza, indigencia y distribución del ingreso.

El Gobierno necesita llegar con los acuerdos consolidados para entonces, y en el medio comenzará también el debate de la Reforma Política: tal como adelantó El Cronista, ambos temas que implican una ardua negociación con los gobernadores se darán en simultáneo.

Se espera que de las reuniones surjan definiciones sobre el Súper RIGI, el régimen de incentivos para grandes inversiones que todavía no logra dictamen en el Senado. La jefa del bloque oficialista en la Cámara alta, Patricia Bullrich, negoció con los aliados una serie de cambios para destrabar los votos, pero el acuerdo quedó frenado por la propia Casa Rosada, que el miércoles por la noche rechazó las modificaciones consensuadas y frustró la posibilidad de dictamen esa misma semana.

Las modificaciones, según contó este medio, que había cerrado Bullrich apuntaban a dos capítulos puntuales. El primero incorporaba el concepto de “bienes transables” al apartado de compre nacional, para precisar sobre qué universo de compras se aplica la exigencia de contratación de proveedores locales por al menos el 20% del monto destinado a ese rubro.

Presidencia

El segundo alcanzaba a los centros de datos y otros proyectos electrodependientes, a los que se les iba a exigir autogestionar sus propios sistemas eléctricos para no comprometer la infraestructura energética disponible para el resto de la población. El problema es que esos cambios obligaban a que el proyecto volviera a Diputados para una nueva revisión, algo que la Casa Rosada no estaba dispuesta a convalidar.

En el medio también deberán empezar a delinear la agenda para sancionar la Reforma del BCRA e Inocencia Fiscal, dos proyectos clave para el Palacio de Hacienda y que consiguieron la “media sanción” de Diputados la semana pasada.

Milei en Casa Rosada
Milei en Casa Rosada

La agenda de esta semana para Milei excede además el plano estrictamente legislativo: el miércoles participará del evento “Vientos de Cambio: Avanza la Libertad en Argentina y las Américas”, con una exposición previa del ministro de Economía, Luis Caputo, y el jueves la agenda internacional volverá a tomar protagonismo con un viaje a Santiago de Chile para disertar en el Foro Madrid, organizado por la Fundación Disenso, en el Centro de Eventos San Carlos de Apoquindo.

Allí, mantendrá un encuentro bilateral con el presidente chileno, José Antonio Kast a las 11.30 en el Palacio de la Moneda y, antes, también mantendrá una reunión con Sarah Rogers, subsecretaria de Estado para la Diplomacia Pública de EE.UU. Además, el viernes la agenda volverá al país con un viaje a Puerto de Iguazó, en Misiones, y a las 18 participará de la Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), donde también va a intervenir el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo.

En paralelo, la Casa Rosada también avanzó estos últimos días con otro de los acontecimientos que tendrá impacto en la agenda presidencial de los próximos meses: la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, mantuvo este lunes por la tarde un encuentro con el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, mientras que representantes del Gobierno, la delegación del Vaticano, la Nunciatura Apostólica, la Conferencia Episcopal y la Cancillería volvieron a reunirse en el Palacio San Martín para avanzar en los aspectos logísticos del viaje.

La organización entró así en una etapa más concreta, con los equipos abocados a definir las distintas áreas involucradas en la visita y a evaluar las posibles locaciones para cada actividad. La segunda avanzada de la Santa Sede llegó el domingo a Buenos Aires y comenzó este lunes las recorridas por los escenarios previstos en Buenos Aires, mientras que durante las próximas jornadas también están previstas evaluaciones en Córdoba y Luján.

El operativo involucra a la Secretaría General de la Presidencia, la Cancillería, la Iglesia y las autoridades de las jurisdicciones que visitará el Papa. La preparación de la visita papal también produjo la semana pasada una foto política poco habitual: Karina Milei y Carlos Bianco compartieron una mesa de trabajo para avanzar en la organización del operativo que tendrá lugar durante la estadía del Papa en la Argentina.

La secretaria general de la Presidencia y el ministro de Gobierno bonaerense, uno de los principales hombres de confianza de Axel Kicillof, participaron de una reunión interjurisdiccional en la sede del Ministerio de Seguridad nacional, junto con funcionarios de la Nación, la Provincia, la Ciudad de Buenos Aires y Córdoba.

El encuentro tuvo un componente estrictamente operativo, con el foco puesto en logística, seguridad y coordinación entre las distintas jurisdicciones, pero también dejó una señal política: el armado de la visita obliga a abrir un canal de diálogo entre la Casa Rosada y la administración bonaerense en un momento de fuerte confrontación entre Milei y Kicillof.