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Tras una derrota de la oposición en la Cámara de Diputados, La Libertad Avanza convocó a una sesión especial para este miércoles para impulsar su propia agenda. El temario incluirá los proyectos del Ejecutivo sobre discapacidad, propiedad privada y control de medicamentos, allí el gobierno intentará restituir los límites a la ley de tierras que la Corte Suprema tiró abajo.

La Cámara de Diputados volverá a sesionar este miércoles 21 de octubre, a partir de las 12.

La convocatoria, impulsada por el jefe del bloque libertario, Gabriel Bornoroni, se produce después de que Unión por la Patria y sus aliados no lograran reunir el quórum para abrir la sesión del jueves 15, en la que buscaban rechazar el DNU 70/23. En esa oportunidad, la oposición reunió 121 diputados, ocho menos de los 129 necesarios para habilitar el debate.

Ahora, el oficialismo buscará aprovechar esa ventaja para avanzar con sus propias iniciativas, con la intención de aplacar los ánimos de los aliados sin dejar de lado las banderas del Ejecutivo.

La estrategia consiste en disputar los mismos temas que interesan a la oposición, pero con proyectos propios y una negociación voto por voto.

Los proyectos que se debatirán en Diputados

Uno de los puntos centrales será la prórroga de la emergencia nacional en discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2027. La iniciativa cuenta con dictamen y forma parte de los reclamos que distintos bloques opositores buscan llevar al recinto.

Sin embargo, el debate estará atravesado por las diferencias sobre el alcance de las prestaciones y el financiamiento del sistema. Desde el Ejecutivo quiere echar por tierra la palabra “emergencia” y establecer algunos cambios.

Otro de los ejes de la tarde será el proyecto de inviolabilidad de la propiedad privada, que propone modificaciones a las leyes de expropiaciones y de regularización dominial.

Aun así, la discusión se vincula con la controversia por la derogación de la Ley de Tierras a través del DNU 70/23 y con la decisión del Gobierno de ir para atrás con su posición sobre la compra de tierras rurales por parte de extranjeros, tras la presión política y judicial.

El Gobierno logró bloquear el quórum y frenó la ofensiva opositora contra el megadecreto.Captura de pantalla.

Hay que recordar que, para evitar un revés sobre el DNU, el gobierno planea reestablecer los límites a la venta de tierra a extranjeros para no dar pie a la oposición.

Además, la agenda también contempla la creación de un módulo informático interoperable para mejorar la trazabilidad de medicamentos de alto riesgo y sus ingredientes farmacéuticos activos. A eso se suman las modificaciones al Código Penal vinculadas con el vandalismo rural y la transferencia gratuita a la provincia del Chaco de un inmueble nacional ubicado en Barranqueras, destinado al Centro de Acopio y Embarque.

El endeudamiento familiar, otro de los temas que atravesó las últimas semanas de negociaciones parlamentarias, forma parte de los reclamos de la oposición. Sin embargo, se aplicaría una serie de medidas de blanqueamiento de datos de los organismos financieros.

La disputa por los votos

El resultado de la sesión dependerá de la capacidad de cada espacio para reunir apoyos más allá de sus bloques propios. La Libertad Avanza parte de sus 95 diputados y necesita sumar a sus aliados habituales y a legisladores que responden a gobernadores para sostener su agenda.

La oposición, por su parte, buscará capitalizar el debate sobre discapacidad y mantener la presión sobre el Gobierno después de que fracasara su intento de rechazar el megadecreto. La convocatoria del jueves pasado dejó en evidencia que todavía necesita sumar voluntades para alcanzar el quórum, aunque consiguió reunir a legisladores que hasta ahora se habían mantenido al margen de algunas de sus iniciativas.

La incógnita estará en el comportamiento de los bloques provinciales y dialoguistas, cuyos votos pueden resultar decisivos tanto para abrir el recinto como para definir el resultado de cada proyecto.

La sesión del miércoles será, así, una nueva prueba para el oficialismo y la oposición. Mientras el Gobierno buscará convertir su convocatoria en una demostración de capacidad parlamentaria, sus adversarios intentarán recuperar la iniciativa y avanzar con sus propios reclamos en una Cámara donde las mayorías siguen siendo ajustadas.