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Una investigación realizada a través de herramientas de la NASA cambió todo lo que se creía de Júpiter al rever que no solo es ligeramente más pequeño de lo estimado, sino también más achatado. El hallazgo cambia parámetros básicos que figuran en manuales académicos y modelos astronómicos.

El estudio, publicado en Nature Astronomy, ofrece las mediciones más precisas de Júpiter realizadas hasta ahora. Los científicos concluyeron que su diámetro ecuatorial es menor al calculado en investigaciones anteriores y que la diferencia entre el tamaño del ecuador y los polos es más pronunciada de lo que se creía.

Aunque los ajustes parecen mínimos frente a la escala del planeta, los expertos explican que este refinamiento tiene un impacto directo en la forma en que se interpretan su estructura interna, su atmósfera y su proceso de formación. En palabras del equipo investigador, los datos obligan a replantear conceptos que se daban por cerrados.

Mediciones más precisas gracias a una misión clave

La revisión fue posible gracias a la sonda Juno de la NASA, que orbita Júpiter desde 2016. A diferencia de misiones anteriores como Voyager o Pioneer, cuyos datos sirvieron de base durante más de 40 años, Juno permitió un nivel de observación mucho más detallado.

La medición se logró al modificar la órbita de la sonda Juno de la NASA (Fuente: archivo).
La medición se logró al modificar la órbita de la sonda Juno de la NASA (Fuente: archivo).

Eli Galanti, uno de los científicos que lideró el análisis, explicó que el equipo tuvo una “oportunidad excepcional” al acceder a 26 nuevas mediciones realizadas por la nave. Estas observaciones revelaron que el planeta mide cerca de cinco millas menos en el ecuador y unas quince millas menos de polo a polo respecto a las cifras aceptadas hasta ahora.

Cómo se logró observar el interior del gigante gaseoso

Al modificar la órbita de Juno, la nave pasó por detrás de Júpiter desde la perspectiva terrestre. Scott J. Bolton, investigador principal de la misión, explicó que “cuando la nave pasa detrás del planeta, la señal de radio se bloquea y se curva por la atmósfera de Júpiter, lo que permite medir su tamaño con gran precisión”.

A partir de esa distorsión, los científicos construyeron mapas detallados de temperatura y densidad con importantes resultados:

  • Las nuevas mediciones incluyen el efecto de los vientos sobre la forma del planeta.
  • Se logró observar la profundidad de los vientos zonales y tormentas internas.
  • Los datos permiten ajustar mejor los modelos gravitacionales.

Por qué este hallazgo cambia lo que se sabía del sistema solar

Para Yohai Kaspi, coautor del estudio, el resultado tiene implicaciones mayores. “Los libros de texto tendrán que actualizarse; el tamaño de Júpiter no cambió, pero sí la forma en que lo medimos”, afirmó el científico del Instituto Weizmann de Ciencia.

Gracias a estas nuevas mediciones se podrán ajustar modelos para la investigación del planeta (Fuente: archivo).
Gracias a estas nuevas mediciones se podrán ajustar modelos para la investigación del planeta (Fuente: archivo).

El ajuste en el radio del planeta permite que los modelos actuales encajen mejor con los datos atmosféricos y gravitacionales. Además, mejora la comprensión sobre cómo se forman y evolucionan los planetas gigantes. Según Kaspi, estudiar el interior de Júpiter acerca a los científicos a entender cómo surgió el sistema solar y, en última instancia, cómo se formaron planetas como la Tierra.