

La inauguración del nuevo aeropuerto Jorge Chávez en Lima marca el comienzo de una etapa en la que Perú intenta afirmarse como un punto estratégico en América. La terminal comenzó sus operaciones en junio, prometiendo aumentar la capacidad y atraer un mayor número de conexiones internacionales.
Este proyecto atiende la necesidad de actualizar la infraestructura aeroportuaria de la capital. Con una inversión millonaria y nuevas pistas, tanto las autoridades como la concesionaria aspiraban a optimizar la experiencia del pasajero, ofreciendo además condiciones técnicas que faciliten el tránsito y las conexiones en la región.
Infraestructura y capacidades clave
La nueva terminal incorpora una superficie amplia y decenas de puertas de embarque que han sido diseñadas para gestionar un incremento considerable en el flujo de pasajeros y operaciones. Esta construcción contempla una segunda pista que, al complementarse con la ya existente, facilitará la coordinación de despegues y aterrizajes, aumentando así la frecuencia de movimientos por hora.
Asimismo, además de proporcionar mayor espacio físico, la terminal implementa equipos de inspección y controles migratorios automatizados que minimizan los trámites manuales y optimizan el tránsito. El antiguo aeropuerto quedará reservado para operaciones logísticas y labores de mantenimiento, liberando así infraestructura previa para ser utilizada en propósitos complementarios.

Riesgos y desafíos operativos en 2026
Los críticos advierten que la congestión vial en la zona y la necesidad de mejores accesos obligan a las autoridades a acelerar soluciones complementarias para evitar largas esperas y contratiempos que limiten el potencial de la nueva terminal.
El calendario de apertura no estuvo exento de retrasos: la inauguración original prevista para diciembre fue postergada hasta junio para garantizar seguridad y un arranque ordenado. Persisten, sin embargo, cuestionamientos sobre puntos sin resolver, como la insuficiencia de espacio para funcionarios de Migración o la falta de acceso peatonal directo, que podrían generar cuellos de botella.
Impacto regional y crecimiento del tráfico web
El objetivo operativo es ambicioso: maximizar la capacidad hasta cifras regionalmente comparables y atraer a aerolíneas que aprovechen la ubicación geográfica de Lima para optimizar rutas entre América del Norte y del Sur.
Según el ministro Raúl Pérez Reyes, “la inauguración de este moderno aeropuerto marcará un hito para el desarrollo económico y turístico del país”. La concesionaria aspira a multiplicar las conexiones y elevar el porcentaje de pasajeros en tránsito, transformando a Lima en un punto de enlace competitivo frente a hubs como Bogotá o San Pablo.


